28 de febrero de 2011

.:.Cavite creuse.:.

Todas las memorias se agrupan convergentes, la levedad alcanza cosas imposibles y la nostalgia adorna el alma de recuerdos antes de que existan. Mis ojos van llamando ausencias con su voz de miel sobre acantilados enigmáticos, proas imaginarias y hasta perjuicios perpetuos.

Cautivo, siendo ella, luego de belleza, un dolor. Algo tan precioso que al irse deja algo más que vacíos. Deja a la nada misma adornada al costo de cualquier postor. Una mujer que en mí derrama el tiempo, en esa herida ronca que al callar supura. Porta esa inaccesible pulsación de sombra, ese tibio rostro teñido en miedo. Dejame clarificar algún sentido, para robar palabras que sólo escucha el aire; que mi piel descanse sobre tu piel de cada uno de sus cansancios. Ser música y no tiempo, ser sangre y no libertad: dejame tu voz y algún optimismo.

Soledad nómada pero insaciable, recordá que la maravillosa conquista sin ella no tendría sosiego. Por eso te guardas tantas vidas en tus huellas digitales, por eso las cultivas en la memoria hasta olvidarlas.

En aquella tarde, tocaba un largo al revés. El sol se moría agotado del día y con el viento ajustándose a su cuerpo, ella contemplaba aquella escena, sabiendo que nada ha de cambiar, y fundía aquel dolor en algunas botellas, guardando todo sobre la mente: aquello es más relativo, más cautivo, más sordo, como en un sueño olvidado o el recuerdo de un recuerdo, completamente disfrazado.

De pronto el hondo silencio. Ansia de un pecado desgastado, tenía su respiración de frente, en aquel preciso momento: ni más tarde, ni más lejos. En plena oscuridad, por noche ajena, heridamente ausente decidieron no pensar lo suficiente, en esa pregunta sin respuesta, esa vida que llenamos de proyectos, ese tiempo que gastamos en sonreírle a otros, cual rota percepción de viva imagen.

Mientras él confirmaba que si ese gesto perdurara lo suficientemente cerca de su rostro, ni la robusta roca de aristas vivas lograrían herirlo jamás, al contrario, iría pulverizando milímetro a milímetro al duro mineral, ya que tan sólo algún gesto lejano y cadencioso lo devuelve a la vida, nos empuja hacia el sitio que no solemos apreciar.

Volver atrás sería una renuncia y tal como él lo veía eso sería morir un poco. Y, a su vez, querer afrontar su presencia tal vez también sería un óbito premeditado. Si tan sólo pudiera con sus ojos... Y escuchó tantas veces la misma canción que ya hablaba de aquella mujer visiblemente amplificada por algunas estelas de aquella maleza innata a su parecer.

Ella le pedía: - Respirá hondo, oxigená algún sueño a esta plataforma hostil hasta este vértice que es la punta de flecha de un anhelo- .Él le respondía: - En mi risa, meterás el dolor que te produjo el paso impetuoso de la muerte y cerrarás los ojos, porque aún te quedan noches debajo de los párpados, rodando de tu boca sonoros y monótonos vocablos que predisponen igual que una coraza a los latidos.

La solidez del paso, esa que no te basta. Tu víscera morada, ignota espera la respuesta; ¿Y el amor lo olvidabas?

Una vida, una muerte cautivadora o liberadora pero ambas necesarias, reales, tangibles, altivamente expuestas: A cada instante alguna se produce, desdobladamente se desata el forcejeo del ser, siempre equívoco.

Y ella caminaba con luz, pero constantemente lejos.

.:.Wind does not fall in love.:.

La lágrima que llegó a la espalda en aquel tiempo sideral buscando colmar motivos en aquel lineal destino tan rústico y, hasta a veces, necesario. Como ese arte abstracto en asociación libre; aún así, la imposibilidad de escampar la mente. ¿Dónde va eso que muere y que nace en su extremo circundante? ¿Dónde se posa el encuentro, con el que luego arrasa el olvido? ¿Dónde plasmo ciertos besos que pronto serán viento a cada lado de nuestros rostros? ¿Dónde gira aquella carcajada que solté siendo cómplice de aquello que sólo tu gesto pudo comprender? ¿Dónde escondo tanto insomnio? ¿Dónde se oculta tanta belleza sin ser plasmada? ¿Dónde está el plano donde se cruzan nuestras historias? Obtengo esa obtusa respuesta. Entonces no vuelvo a preguntar.

Un firme momento torna zutano mi nombre y te imagino lejos, quedándote en algún rostro memorable. Y me imagino inerte. En ese ornamento imaginario que le dibujé a tu rostro y esas melodías que le inventé a tu altar. Sin dejar de recordar esa luz que nadie comprende y hasta ciertos ilusos buscan contaminar: No somos como ellos, no somos como nadie. Y por eso me enfermo, por querer aclarar la mente, esta mente cada vez más cercana a tu aura. La sandez en aquel fundamento propio, queriéndote creer que no temes, queriéndome creer que no me afecta. Ni eso, ni tu ida.

Las manos gastadas de tanto escribir, pintar y aún así el alma en un vaso tan vacío y tu rostro sobre mi nombre. Tu corazón cuadrado - como una antigua magnífica cerámica - pastillas de insomnio.

La altura desprende espejos sobre mi piel y encuentro al murmullo del viento escurriéndose hacia los confines de la hora, flotando ágiles bicicletas rodando sobre un hilo; siento vértigo y es allí cuando el miedo se espesa hasta crear una coraza desde la piel. No se debe fabricar cierta perspectiva: La realidad siempre la rompe. Por eso me inclino hacia formalizar el pulso y dejar de explicitarte en cada letra.

Esa tarde acarreaba el brillo en los ojos, el aire en los pulmones, caminaba sobre el viento con breves pasos circulares: Como si lo arrastrara el alma. Esa tarde estrené mis brazos y reconocí la esencia del abrazo, los caprichos de su arquitectura, para detectar que en la colisión de nuestra forma, se obtiene tan agradable encuentro; ya que antes te conocía de manera indirecta, casi indescifrable. Caminábamos tejiendo supuestos hasta encontrarnos; al hacerlo, se produjo lo evidente. Inevitable tentación de ser victimario ante tal propuesta: Esa esencia original, que otorga palabra y fundamento, confiere verdades, brisa de claridad, quebranta párpados, extiende el sendero del amor en la tierra.

Quiero hallarte, aunque sea inútilmente, sabiendo de la inexistencia de la casualidad. Que sientas y me desenredes los ojos. Para luego irte.

Hay un punto existencial entre el idiota y el justamente fundamentado, porque crear es creer. Se debe desanimar el desánimo, deshilacharlo, que se desdibuje grotescamente y se destierre y se deseternice y su deshielo nos descubra llenos de desimposibles.

.:.Expresar...te.:.

Entre tanta confusión de los días que surgen, se retuerce tu voz en mi ventana, en la que intento innovar ante la hueca rutina. Volutas del tiempo, arrugas y algunas frágiles horas. Tu rostro resalta, antes de tornarse frecuente tu nombre. La espera nos torna grises, no obstante la pintamos con alguna melodía que pronuncia amor y algunos viajes en mente. Sábanas blancas y, aún así, no hay nada más precioso que tu cuerpo acorralado por el sol que nace en la ventana. Sustancias líquidas y, sin embargo, no hay nada más inevitable que tus manos. Rostros en degradé y, todavía, no hay nada más puro que tu luz, fuente purificadora de toda mueca; esa que nos da ganas de aprender a esperarte. Tu poesía es mi suelo, ahora atascado entre algunas horas, pero imperturbable, real y fresca. Y sólo sé que tus palabras - una vez y para siempre plasmadas - generaron que hoy pueda componer melodías sobre tu nombre (y algunas veces manchar algunas hojas). Se oye una voz en el aire, ese tono peculiar, cálido, sensual, espeso, exclusivo. Esa voz que sólo se escucha una vez y eso es lo suficiente como para no olvidarla. El corazón se acelera en cada recado con tu denominación, pero vos sos alma, tiempo, ganas y fundamento. Sos todo lo que alguna vez fuiste. Y siempre serás. Tornaste la cohesión exacta en puentes abstractos, admiraste aquellos libros con buena memoria, enseñaste que es mejor aguardar para poder adquirir (antes que tomar ciertos atajos), innovaste en cada palabra escrita suavemente.

Todavía queda tanto por decir...

El amor puede morir, el recuerdo jamás...
El amor no falla, las personas lo hacen...
El secreto de amar es amar sin secretos...
La verdad duele, pero la mentira mata...
Fracazar no es morir, sino volver a empezar...

.:.Pas de vol de retour à dire adieu.:.

Busco ilustrar un concepto en gestos ajenos, que fácil de resolver que son los problemas de los otros. Ni desbordantemente feliz, ni desorbitadamente destrozado, camino por calles desgastadas, con palabras en mi mente: El fin es el principio de todo. Esas palabras, en ese día, son para siempre. Porque escribir es enterrar. Descubro a Jason Mraz de fondo y recuerdo aquel momento en que alié mi pensamiento a tus goces sombríos y gusté la dulzura de tus apresuradas palabras. Estaba toda la casa inútilmente iluminada, pues tu porte alumbraba vida. Por vos colgué coronas en los muros; fuí infinito y en los maduros soñares aligeré tus canciones (tu pronto asedio en donde es sostenido mi dolor). Amor sin nombre, ámbito destino de ser y de no estar. Tu cuerpo es el país de las caricias, en donde yo, viajero desolado, -todo el itinerario de mis besos- paso el verano para no morirme, sin conocer el valor de tu ausencia como un diamante oculto en lo más triste. Difícil es llegar a esbeltas latitudes. Las palabras con ritmo —camino del poema— se adhieren a la intacta sospecha de una yema; siento la conexión y lo que se destila. Yo no sé caminar sino hacia vos, por el camino suave de mirarte, poner mis labios junto a mis preguntas ,tornándome inocente, volviendo un par de años, casi a una infancia, en dos ojos enormes abiertos de miedo y algunas horas cóncavas. Entre tu ombligo y sus alrededores, sonreían los ojos de mis labios: Le das al sol la mirada y escurrís en una sola pincelada plan de vuelos a nubes de otros suelos.

¡Decír tu nombre entre palabras vivas sin que nadie lo escuche! Y escucharlo yo solo desde el fino enseñar silencio del papel, en aquellos diez dedos que no fueron tocados sino por la sola poesía de tus poses. Morimos juntos muchas noches. Incendiamos recuerdos - voces. Arañamos las caricias ajenas. Nos desnudamos de otros. Quedamos frente a frente en silencio para siempre. Yo leía algunos versos y vos estabas tan cerca de mi voz que la poesía era nuestra unidad y el verso apenas la pulsación remota de la carne. Yo leía poemas de tu rostro y vos ya lo sabías. Hoy ya no te escribo tan de cerca. De nuestros dos silencios ha de brotar un día el agua luminosa que dé un azul divino al fondo de cipreses de tu alma y de la mía. Tal vez mi mayor demencia fue creerme significativo en algún paso de tus piernas, en la silenciosa música de callar un sentimiento, sintiendo así, que me duelen los ojos de no llorar. En la destruida alcoba de tu ausencia pisoteados crepúsculos reviven memorias, sus harapos, morados de recuerdos y algunos besos. En el alojamiento de tu sombra todo lo ocupo yo, clavando clavos en las cuatro paredes de la ausencia. Y te llevo en mi ser y has recogido la actitud que hiere el alma.

Vas como sílabas de pájaros tardíos meciéndose en los álamos del viento que descuentan la dicha de tus ojos bebiéndose los míos. Oí que en mi garganta tropezó la derrota con las piedras fatales del tiempo. Yo me cubrí los ojos para no ver las lágrimas que huían desde mí, hacia mí. Luego tú me besaste, dijiste algo y sonreíste... Sin entender que pasaba. No tengo alma que vuele, cante o gima. Para el amor he muerto.

No te voy a acariciar más el alma, de todos modos, veo marchitarse al tiempo; aunque vengas mañana en tu ausencia de hoy perdí algún reino. Vete ya a acariciar largos cuerpos, distintos a este mío, desde el cual te diviso, viviéndome de adentro. Tú vives desde afuera. Con sólo ser tocado ya existes. Yo necesito manos que atraviesen la piel blanca y, ahora, extremadamente fría. En vano tu cabeza puse en mi hombro y en vano besé tus ojos con palabras. De nuevo fue oscureciendo el tono de los días de antes. Yo abandoné tu rostro y mis manos ausentaron las tuyas. Si me despido es porque no pude con tal equipaje, tan sustancial como difuso.

Y Creo que por fin te he despedido. Porque logré que dé lo mismo que estés acá o allá. De todos modos estás lejos :(

.:.Vacío II.:.

Vacío. Vacío y con la oscuridad en la mente. La mente fabricando posibilidades que no ocurrirán, buscando la receta del comienzo del olvido, esa eternidad provisoria. Esta cabeza purifica y consume, me viste en la espesura de mil horas cubiertas de mentiras bañadas en un humo que siempre vuelvo a releer. Afuera hay sol. Yo me visto de cenizas y escribo por encima de mi nombre. La calle es un río humano por cuyo cauce, la gente acompasadamente camina desde temprano; desborda tristeza en aquel torrente morado, que no se seca tan fácilmente. Por eso me quedo adentro. Emboscado en mí escritura cantas en mi poema. Me torno rehén de tu dulce voz ya petrificada en mi memoria. Pájaro asido a su fuga. Aire tatuado por un ausente. Reloj que late conmigo para que nunca despierte con el viento sin alas encerrado en mis ojos; es que yo no sé de pájaros, pero creo que mi soledad debería tener alas. En esas horas que somos la espalda del mundo, en aquel diario eclipse, sonreiré en alguna foto que vuelva a mentir y me divertirás con tus gestos, pero eso ya no funciona, sos de porcelana fría, sos un vacío más. No hablo más que con el viento. Y te escribo, como si fueras a leerme. Y en todo caso, si me leerías, eso nada cambiaría. Tal vez sigo siendo más idiota que siempre. Ya no le encuentro sentido a cierta melodía, todo sabe a seco sobre esa paz (parecida a la muerte) que sordamente anuda el nervio fino más vibrante y fuerte. Me vuelvo a dormir escuchando tu voz, proveniente de un parlante. Y no duermo. Como una cicatriz que nunca tuvo un golpe, un comienzo, una cicatriz que siempre estuvo, sólo que ahora late y juega con tu idea, y plasma tu mente, y la vacía en sólo un adiós. Otro suspiro cóncavo. Saber que somos un currículum, bancarios, secretarias, acostumbrados, católicos con sueños deshilachados, con miedos. Somos un currículum congestionado de mentiras y hasta egos poblados. Y cumplir con cuentas y horarios, y portar relojes y mantener cierta actitud. Y cuando hablan de dementes, alineados, lunáticos; esa gente como vos y yo. Sólo se atreven a resaltar sus imperfecciones o virtudes, amplificándolas, siendo libres como pocos.

Todo tiende a terminar, como el proceso de la vida. Tanto que ya no sabemos si somos muerte.

22 de febrero de 2011

.:.No soy yo.:.


Es apenas un instante, un momento, un segundo en que uno equivoca el camino. A partir de ahí cada paso que damos nos aleja cada vez mas de nosotros mismos. Los errores que cometemos, apenas una sensación, una pequeña voz interior que nos dice: "algo esta mal". Y aunque esa vocecita esta ahí, seguimos adelante, ignorándola, equivocándonos, casi a conciencia. Lo ves venir, sabes que lo que estas por hacer va a cambiar todo, y así y todo lo haces. Ya extraviaste, ya te vaciaste, ya te equivocaste, ya te fuiste, ya te perdiste, ya te traicionaste, y ahí te miras al espejo y ya no te reconoces, hay otro que te mira y te pregunta ¿Dónde fuiste? ¿Dónde estas? Un error lleva a otro error. Es tan fácil equivocar el camino y tan difícil volver de eso. Es un impulso, un momento irracional y ya no hay vuelta atrás. Incluso cuando tenemos buenas intenciones, un error puede cambiar todo, romperlo. Ya estas perdido, errado, extraviado, ¿Si no tenés rumbo, a dónde podrás ir?. Hay alertas, hay advertencias, pero no las escuchamos y vamos directo al error. Errar es hacer algo que solo pensamos en nosotros y nada en los demás ¿Qué nos pasó? ¿Por qué nos equivocamos tanto? ¿Por qué fuimos tan débiles? Cuando cometiste error tras error, no podes ni siquiera quejarte, ni ese derecho tenés. Corres, te desesperas, pero cuando tomaste el desvío, el camino de regreso es más largo. Porque en tu desvío causaste dolor, heridas, que tardan mucho tiempo en sanar. El dolor se transforma en resentimiento, en tristeza vieja, inolvidable. Yo no soy el que era, ya no sos el que eras ¿Dónde estas?, ¿Dónde estamos? Querés volver el tiempo atrás. Querés volver a ser quien eras, pero ya es tarde. Los errores del presente son las tragedias del futuro. Corres pero ya es tarde, y mientras corres, tu alma llora porque sabes que tendrías que ver escuchado esa vocecita, ese murmullo en tu corazón que te decía que estabas equivocando el camino. Corres y corres. Pero ya es tarde, sólo podes mirarte al espejo y preguntarte ¿Dónde estas? Te extraño, me extraño.

21 de febrero de 2011

.:.Usá protector solar II.:.

Estirate, bailá, bailá aunque tengas que hacerlo a solas. Aprendé a escuchar el ritmo de todo lo que te rodea. Aunque no lo creas, eso ayuda en muchas cosas. Tomá calcio, cuidá tus rodillas, sentirás la falta que te haga cuando te fallen. Disfrutá de tu cuerpo, aprovechalo de todas las formas que puedas. Guardá tu cartas de amor, únicamente si te divierten. No guardes los recibos del banco, eso no tiene nada de divertido. Y si guardas los recibos, para lo único que servirán es para hacerte acordar que no te alcanzaba el dinero como ahora. Acepta algunas verdades ineludibles, los precios subirán, los políticos siempre mentirán, y vos también envejecerás. Y cuando seas viejo, extrañarás los buenos tiempos cuando eras joven, que te parecían que los precios eran razonables, los políticos eran honestos y los niños respetaban a los mayores. Respetá a los mayores, no esperes que nadie te mantenga: tal vez recibas una herencia, tal vez te cases con alguien rico, pero nunca sabrás cuanto durará. No te hagas cosas raras en el pelo, porque cuando tengas cuarenta años parecerás alguien de sesenta y cinco. Quizá te cases, quizá no. Quizá tengas hijos, quizá no. Quizá te divorcies a los treinta, quizá a los cuarenta. Quizá bailes el vals de tu 50° aniversario de boda. Quizá vivas con el amor de tu vida sin preocuparte por una boda o un divorcio. Quizá encuentres el amor a los cuarenta o a los cincuenta. Pero sea como sea, debes aprender a vivir con vos mismo. Disfrutarte, divertirte, ilustrate y no preocuparte, estés con una pareja o no. Lee las instrucciones aunque no las sigas. No leas revistas de belleza, para lo único que sirven es para hacerte sentir de una belleza inferior, y eso es mentira. Dormí, descansá lo necesario. Pero que no sea demasiado. Hacé que tu mejor herramienta para la vida sea tu imaginación. La vida no está frente a una computadora u otros aparatos. Entendé que los amigos vienen y se van, y por momentos sentirás que no podes vivir con ciertas amistades, y con el paso de la vida cada quien tiene sus rumbos y los vas a extrañar. Pero sorpresa, podes vivir. Aún así, hay un puñado de ellos que debes conservar con mucho cariño, porque cuando envejezcas, serán los únicos con los que podrás hablar de tus buenos tiempos. Ofrecé abrazos sinceros. Siempre tratá de no perder contacto afectuoso con las personas que convivís. Aprendé a entender a tus padres, pueden ser muy buenos o cometer errores. Respetalos en la misma forma que te respetan a vos. Quizá ellos se quedan siempre esperando algo de vos y vos de ellos, por eso siempre decí lo que sentís y lo que te hacen sentir. Aún así, aunque no se pongan de acuerdo dicho todo, no deberá existir ningún tipo de arrepentimiento. Si alguna vez tenés hijos, aprendé de tus padres lo correcto y lo que no debes hacer con tus hijos. Los hijos son los mejores jueces de los padres. Si podés, llevate bien con tus hermanos, son el mejor vínculo con tu pasado y probablemente serán ellos quienes te acompañen en el futuro. Y si no es así, siempre habrá un amigo al cual podrás decirle “hermano”. Viví en el campo alguna vez, pero mudate antes que te ablandes. Esforzate en no creer que algunos lugares son importantes para tu pasado, los lugares ahí se quedan. Y vos solamente tenés que vivir para el futuro. Tratá de conservar amistades en distintos lugares, ya que si insistes en que los lugares son importantes para tu pasado, las nuevas vivencias con tus amigos ayudaran a olvidar las tonterías que duelen. Y conservá esas amistades, porque cuanto más pase el tiempo es probable, únicamente probable, que necesites a las personas que conociste cuando eras joven. Viajá, no sientas que perteneces a un solo lugar, aprendé a pertenecer al mundo y conocé cientos de culturas y costumbres, para que puedas aplicar las mejores a tu vida. Tratá de ejercer todo el sentido de la frase “ser humano”, ser humano con los demás, ser humano con vos mismo. Construí, inventá, ayudá. Un buen maestro me enseñó algo que no es muy fácil comprender, pero cuando lo haces se abren muchas, muchas posibilidades: “Hacé y deshacé sin lastimar, sin lastimarte y sin dejar que te lastimen.” Tomá con cautela los consejos que recibís, y tené paciencia con quienes te los dan. Los consejos son una forma de nostalgia, dar consejos es una forma de sacar el pasado de la basura, limpiarlo, ocultar las partes feas, reciclarlo. Y dándole más valor del que tiene… Pero de todo esto, haceme caso en lo del protector solar…

.:.Usá protector solar.:.

Pero si te acercas a mí pidiendo consejos para la vida, para tu futuro, el primero sería este: usa protector solar. Fueron científicos quienes comprobaron el benecifio a largo plazo del uso del protector solar, mientras que los demás consejos que voy a darte no tienen ninguna base confiable y se fundamentan únicamente en mi propia experiencia.

He aquí mis consejos: disfrutá de tu infancia, estirá los brazos, mové las piernas, girá y corré hasta que te canses, jugá todo el tiempo que te sea posible. La infancia es la única edad de tu vida en la que no se burlarán de vos por disfrazarte o vestirte ridículo. Aprovechá eso. Seguramente algunos objetos valiosos de tu infancia se romperán, y otros se perderán. No te preocupes, algunos se podrán recuperar, otros reparar y los demás se te van a olvidar. Disfrutá de tu infancia cuando ya no la tengas, procurá siempre guardarte una buena cantidad de momentos agradables para que puedas compartirlos después o simplemente para que te hagan sonreír.

Aprovechá la fuerza y belleza de la juventud, no me hagas caso… Nunca comprenderás la fuerza y belleza de la juventud hasta que se te haya marchitado. Pero creeme, dentro de 20 años cuando en fotos te veas, comprenderás en una forma que no podes ahora, cuantas posibilidades tuviste frente a vos y lo bien que lucías en realidad. No dejes que te engañe el espejo, sacate el miedo y preguntale a los demás si lucís bien con esa ropa y ese peinado. Lucir bien también dependerá de cuantas veces te cepilles los dientes o cuantas veces te bañes… Por cierto, no acostumbres a bañarte con agua caliente, hace que te arrugues mas fácilmente.

Tu gordura no es tan enorme como imaginas, pero si no te sentís bien con esa figura, cualquier momento es bueno para empezar a comer bien. Y si tu cuerpo es delgado, eso algunas veces no quiere decir que estés sano, así que cualquier momento es bueno para empezar a comer bien.

No te preocupes por el futuro, ocupate por el presente, buscando ponerte metas que puedas cumplir, luego metas más grandes. No te preocupes por el futuro, ocupate del presente. Ya que cada cosa que hagas ahora tendrá su efecto en el futuro. Debes sentir compasión por la gente que tiene algún sufrimiento, tratá de no ignorar eso. Tratá de pensar cómo podes ayudarlo, a veces con sólo escuchar ayudas mucho a quien está pasando por un mal momento. Siempre hay que sentir compasión. Hay niños y adultos que son indiferentes al dolor de los demás, ellos tienen un vacío en el espíritu. Tratá de no hacer amistad con ellos porque son los que te dan la espalda cuando hay problemas.

Cuando sientas que tengas problemas, escribí en un papel cómo los solucionarías, es muy probable que termines riendo al darte cuenta que sí se pueden resolver. Lo que es cierto, es que los problemas que realmente tienen importancia en la vida son aquellos que no pasaron por la vida. De esos que te sorprenden a las cuatro de la tarde de un martes cualquiera. Pero la gran ventaja que tenés es que siempre va a haber alguien que te ayude, lo que hará que te des cuenta que ninguna persona en el mundo está completamente sola. Creeme, nadie está completamente solo. Y la soledad hay que aprovecharla para estar un rato con vos mismo y consentirte.

Es bueno tener una mascota porque son buenos compañeros y te ofrecen la oportunidad de ser responsable; pero nunca una mascota debe sustituir la compañía de las personas. Nunca pienses que en un pequeño animalito podes depositar tu confianza y tu afecto. Cada día intentá enfrentar algo que te dé miedo, es más fácil construir una buena vida con pequeños actos de valor que con enormes barreras de temor.

Cantá, si no podes cantar bien, entonces cantá fuerte. Escuchá música, descubrí música, no creas que la que pasan por la radio es la única que existe. Pintá, pintá para tranquilizarte, para que aprendas a observar los colores de la naturaleza. Lee cuanto sea necesario, hasta que encuentres tu libro favorito y seguí leyendo bastante para que encuentres tu otro libro favorito.

No juegues con los sentimientos de los demás, no toleres a la gente que juega con los tuyos. Relajate, no pierdas el tiempo sintiendo celos, a veces se gana, a veces se pierde. La competencia es larga y al final sólo competís con vos mismo. Dejá pasar a los demás, cedé el paso. Esto sucede en muchas cosas de la vida, muchos que se apresuran se quedan estancados en la carrera. Dejá que se adelanten, con perseverancia, eventualmente, vos llegarás primero. No manejes demasiado rápido, un automóvil tiene muchos caballos de fuerza, pero sólo un animal detrás del volante.

No tengas miedo ni te preocupes por lo que digan los demás. Vivir así, será el mejor instrumento que tengas en la vida, porque siempre tenés que sentir seguridad pensando que haces lo correcto para vos sin lastimar a nadie más. Aceptá que cometes errores, no trates de justificarte o de culpar a alguien más. “Aceptar que se está equivocado es empezar a dejar de estar equivocado”. Las buenas compañías se conservan fácilmente, con una disculpa sincera y a tiempo.

No te sientas culpable si no sabés que querés de la vida. Las personas más interesantes que conocí no sabían qué hacer con su vida a los 22 años, es más, tampoco lo sabían a los 40. No creas que no podés salir a la calle si no vestís a la moda. La ropa más atractiva no es la que se encuentra en los aparadores, es la que vos haces lucir bien.

Siempre decidirás por una cosa u otra como todo los demás, pero aprendé a decidir. Toma tu tiempo para hacer la elección, pero no tardes demasiado porque lo que puedas escoger podría ya no estar o ser. Aprendé a recibir elogios, no minimices tus méritos y no trates de dar la impresión de que no te esforzaste o que fue una coincidencia tu logro. Aprendé a recibir elogios diciendo simplemente gracias. Entonces, hagas lo que hagas, no te enorgullezcas ni te critiques demasiado. Siempre recordá lo elogios que recibas y olvidá los insultos, viví sin ellos. Pero si conseguís hacer esto, por favor decime cómo…

.:.No estas deprimido, estas distraído.:.

No estas deprimido, estas distraído… Distraído de la vida que te puebla, distraído de la vida que te rodea: delfines, bosques, mares, montañas, ríos…

No caigas en lo que cayó tu hermano, que sufre por un ser humano, cuando en el mundo hay seis mil millones. Además no es tan malo vivir solo. Yo la paso bien, decidiendo a cada instante lo que quiero hacer y gracias a la soledad me conozco: algo fundamental para vivir.

No caigas en lo que cayó tu padre, que se siente viejo porque tiene setenta años. Olvidando que Moisés dirigía el éxodo a los ochenta, sólo por citar un caso conocido. No estas deprimido, estas distraído…

Por eso crees que perdiste algo, lo que es imposible porque todo te fue dado, no hiciste ni un solo pelo de tu cabeza. Por lo tanto no podes ser dueño de nada, además la vida no te quita cosas. La vida te libera de cosas, te aliviana para que vueles más alto, para que alcances la plenitud. De la cuna a la tumba es una escuela, por eso lo que llamas problemas son lecciones. No perdiste a nadie, a quien murió, simplemente se nos adelantó. Porque para allá vamos todos. Además lo mejor de él, el amor, sigue en tu corazón. ¿Quién podría decir que Jesús está muerto? No hay muerte, hay mudanza. Y del otro lado te espera gente maravillosa…

Que creía que la pobreza está más cerca del amor porque el dinero nos distrae con demasiadas cosas y nos aleja, porque nos hace desconfiado. Hacé sólo lo que amas y vas a ser felíz. El que hace lo que ama está completamente condenado al éxito, que va a llegar cuando deba llegar. Porque lo que debe ser va a ser y a llegar naturalmente. No hagas nada por obligación ni por compromiso, sino por amor. Entonces habrá plenitud, y en esa plenitud todo va a ser posible. Y sin esfuerzo, porque te mueve la fuerza natural de la vida, la que me mantuvo vivo cuando los médicos me diagnosticaban tres o cuatro meses de vida.

Dios te puso un ser humano a cargo: y sos vos mismo. A vos tenés que hacerte libre y felíz. Después vas a poder compartir la vida verdadera con los demás. “Amarás al prójimo como a ti mismo”… Reconciliate con vos mismo, parate frente al espejo y pensá que esa criatura que estas viendo es obra de Dios y decidí ahí mismo ser felíz. Porque la felicidad es una adquisición, además la felicidad no es un derecho sino un deber, porque si no sos felíz estas amargando a todos los que te rodean.

Un sólo hombre que no tuvo ni talento ni valor para vivir, mandó a matar a seis millones de hermanos judíos. Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la Tierra es tan corto, que sufrir es una perdida de tiempo. Tenemos para gozar la nieve del invierno y las flores de la primavera, los chocolates, los tacos mexicanos, el vino chileno, los mares y los ríos, el fútbol, las mil y una noches, la música de Mozart, las pinturas de Picasso. Y si tenes Cáncer o Sida pueden pasar dos cosas y las dos son buenas, si te ganan te liberan del cuerpo que es tan molesto: tengo sueño, tengo hambre, tengo frío, tengo razón, tengo dudas, tengo ganas… Y si le ganas vas a ser más humilde y más agradecido. Por lo tanto fácilmente felíz, libre del tremendo peso de la culpa, la responsabilidad y la vanidad. Dispuesto a vivir cada instante profundamente como puede ser…

No estas deprimido, estas desocupado… Ayudá al niño que te necesite, ese niño será socio de tu hijo. El servicio es una felicidad segura, como gozar de la naturaleza y cuidarla para el que vendrá. Dar sin medida y te darán sin medida. Ama hasta convertirte en lo amado, más aún, hasta convertirte en el mismísimo amor. Y que no te confundan unos pocos homicidas o suicidas, el bien es mayoría pero no se nota porque es silencioso. Una bomba hace más ruido que una caricia. Pero por cada bomba que destruyen hay millones de caricias que alimentan a la vida ¿Valió la pena verdad?

Si Dios tuviera una heladera, tendría tu foto pegada en ella. Si tuviera una cartera, tu foto estaría dentro de ella… Él te manda flores cada primavera, él te manda un amanecer cada mañana. Cada vez que vos querés hablar, él te escucha. Él puede vivir en cualquier parte del universo, pero él eligió tu corazón. Enfrentalo amigo, él está loco por vos… Dios no te prometió días sin dolor, risas sin tristezas, sol sin lluvias. Pero él sí prometió fuerzas para cada día, consuelo para las lágrimas y luz para el camino. Cuando la vida te presente mil razones para llorar, demostrale que tenés mil y una razones para sonreír… No, no estas deprimido, estas distraído…