Anoche pasé una de las mejores noches de mi vida, y no fue para nada extravagante, no hice cosas súper divertidas, no gasté un dineral, ninguna de esas cosas que la mayoría de la gente disfrutaría (yo inclusive). Todo se basó en miradas, miradas y susurros que bien combinados con la noche, las estrellas, el pasto, la serenidad, y todo lo que aportó al romanticismo del momento hicieron de esa noche un momento perfecto. Perfecto para mí, perfecto para vos, perfecto para nosotros. Son esos momentos en los que te olvidas de todo, tu cabeza se vacía por completo y sólo algo queda dentro, ella. Las dudas más profundas se alejan, los miedos más grandes se esfuman, los peores temores del corazón se desvanecen, y a tu mente vuelan los mejores recuerdos, lo más hermoso que hay dentro tuyo brota, ese sentimiento que te hace sentir seguro de vos mismo, seguro de lo que haces, seguro de lo que sentís, seguro de lo que decís, simplemente eso, seguro. Ojalá “nuestra relación” esté repleta de esos momentos porque me hacen muy pero muy bien. Nunca voy a entender como algo TAN simple puede hacer TANTO, pero mientras lo haga tampoco me voy a molestar en investigar. Te Amo, más que nunca♥.
