30 de abril de 2011
Te extraño, como no te das una puta idea:(
19 de abril de 2011
.:.El color del ayer.:.
En esta nueva mañana, voy a salir a buscar. Yo no me olvido de nada, ¿Quién se llevó la tristeza de este lugar? Estoy pensando un poco en vos, es tan ridícula mi desolación. Espero quieto la razón, que me presente alguna revelación. Y eso que ves, también soy yo. El vacío que deja la noche y la desilusión. Yo necesito eso que alguna vez me diste, es un remedio para mi corazón triste. Es una forma de resucitar, de pasar el invierno, pararme y salir a buscar.
Si esta canción me funcionó de pretexto, ya no sé bien como seguir más con esto. Yo creo en eso de volver a empezar. Una noche cualquiera, princesa, no puedo encontrar. Estoy buscando y está todo perdido. Soy una huella en el camino del olvido, y en Buenos Aires se complica más. Y no hay nada en el mundo más triste... Y no hay nada en el mundo más triste que mi soledad...
8 de abril de 2011
5 de abril de 2011
.:.Vivir tropezando-Dentro de mí.:.
25 de marzo de 2011
.:.Espera(S).:.
Ocurre pocas veces esto de necesitar. La verdad es que suelo abrir las ventanas para que corra el aire y, hoy, persigo la luz, que cuando puede tiene de hospitalarias a todas mis dudas, más que a mis certezas.
Valoro un contrapunto de nostalgia, esa debilidad que creía ausente, que confía en mí últimamente. Y después, al despedirnos, en los escaparates, y con necesidad de asegurarse, me hace recordarte, sin importarle cuánto eso duela.
Luego, por encima de objetos sin sentido como abrigos primaverales, maletines de piel rotos y televisores, el sol se aleja y con temor me dice: "Nada va a cambiar".
En mi soledad sin vos me asusta la sombra, de tanta intimidad al estar acostumbrado a la hermosa presencia de tu respiración.
Lo sé. Hemos sido extranjeros hablándonos por señas demasiado cercanas, ansiosos de tanta incertidumbre... Esa, de conocernos y no.
Tu sílabas contadas en mis versos y la felicidad de sentirte y no; tus ojos inteligentemente hermosos como un sueño que acaba de llegar, me hacen notar que ya nada será lo mismo.
Tengo asumido que con la torpe paciencia, no nos llevamos bien, desde nunca, desde siempre. Ahora me abraza el tiempo débilmente a las piernas, rompiéndome el paso, alargando las horas, mientras todo es igual y anuncia que aquel viejo recuerdo confuso de las horas, es tu nombre.
Y no es ya la costumbre de seguirte, de aprender a pararme en los escaparates y oír tu voz llegar, volcarse en el oído salvando la distancia que cabe entre dos cuerpos: no, ya no es sólo eso: Mímica en mi alma, un par de acordes y sólo eso bastó para entender que todo cambió.
Debemos abrazarnos seriamente en esta mañana gris de todas las nostalgias y enfrentar esa luz que empieza a incomodarnos.
Como cuando volvés a escuchar una melodía fascinante que hacía años no escuchabas, y volves a sentirla; esa sos vos en cada gesto.
Y yo que me creía libre... Y ahora soy un idiota mezcla de tu humor y esas dos pupilas que bailan al sol.
24 de marzo de 2011
.:.Prometo intentarlo.:.
No puedo cambiar tu pasado ni tu futuro. Pero cuando me necesitas, ahí voy a estar.
No puedo evitar que tropieces. Solamente puedo ofrecerte mi mano para que te sujetes y no caigas.
Tus alegrías, tu triunfo y tus éxitos no son míos. Pero disfruto, sinceramente, cuando te veo felíz.
No juzgo las decisiones que tomas en la vida. Me limito a apoyarte, a estimularte y a ayudarte si me lo pedís.
No puedo impedir que te alejes de mí. Pero sí puedo desearte lo mejor y esperar a que vueltas.
No puedo trazarte límites dentro de los cuales tengas que actuar, pero sí te ofrezco el espacio necesario para crecer.
No puedo evitar tus sufrimientos cuando algo anda mal, pero puedo llorar con vos y juntar fuerzas para dartelas.
No puedo decirte quién sos ni quién deberías ser. Solamente puedo quererte tal y como sos.
Veo el brillo en tus ojos, la sonrisa espontánea y la alegría que sentis al verme. Y yo también siento paz y alegría cuando te veo.
Y cuando hablamos, sea en la alegría o en la serenidad, en estos días pensé en gente importante, y entre esas personas apareciste vos.
No estabas arriba, ni abajo, ni en el medio. No encabezabas ni concluías la lista. No eras la número uno ni el número final. Lo que sé es que te destacabas por una cualidad que transmitís y con la cual, desde hace mucho tiempo, se ennoblece mi vida.
Y tampoco pretendo ser el primero, el segundo o el último en tu vida. Basta con que me quiras en mínima medida.
.:.El sol delire sin compromiso.:.
Indaga mi pupila, todo atisbo comprueba, todo indicio que me conduzca a vos, que te introduzca al ámbito donde sólo tu imagen prevalece y te coinncida y funda, te acerque, te inaugure y para siempre estés. Mi escencia es un eco plácido de tu sonrisa, porque sólo el cielo crece en el fondo de tus ojos.
Tus ojos, que le negaron al sueño su cuota primitiva. Mis manos modelaron ternura mirando el día desde tu sonrisa, acompañados de mi voz al aire, fresca y exaltiva.
Voluntad honesta y pura aplica, pues, un rato los sentidos: no dejes que su habla llegue a mis oídos(menos aún, su mirada); más, a veces, son mejor oídos el puro ingenio y lengua casi muda, testigos limpios de ánimo inocente, que la curiosidad del elocuente.
Mi esperanza es todo una mesa de a dos, que se enredará por siempre entre tus pasos. Mi amor tan sólo roza tus raíces, sabiendo que siempre voy y vengo por los tiempos idos de tu aroma.
Se va ahondando el abismo entre mi locura y tu mundo; se apagan, una a una, las futuras realezas; aún sabiendo que el hombre superior no habla, piensa y el hombre inferior no piensa, habla.
¿Abrirás vos el bisturí del mundo, ese que no sabe cortar verdades, si acaso cerrar bocas incómodas?... Y lamentablemente para mis días, hoy brillas más que ayer. Y en tu brillo, vive mi teoría heliocéntrica personal, donde de los dos, sos aquella que quema a pocos pasos de llegarte. Por ser mi causa, obtengo efectos de noches en ecos vacíos y el pulso baila música inerte: Jamás obtendré una sonrisa exacta.
Te aparta de mí el rencor, te aleja lo que anhela ser correcto.
Te vas sin despedirte del todo. Te vas cada día, a retazos, a palabras de hielo. Te vas con cada momento de soledad, con la fuerza de las cosas, con un quizás, con lo que no entiende razón ni lógica. Y yo debo contemplar la mano que, cada vez más lejana, mece el aire en la distancia. El camino, despacio, retrocede a tus espaldas. Todo un ayer se marcha en el espacio breve de un segundo, y deja viva una chispa que, sabemos ya, arde por siempre en la memoria.
Este espacio de angustia con soledades recurrentes, tan solo sé que existo porque los días pasan y un almanaque desnudo me señala el tiempo.
Hasta que en una primavera reciba - sin gastos de envío - su sonrisa restaurada y blanqueada, fácil de interpretar, sin baterías, biodegradable, autoadhesiva, a prueba de bombas, transmisiones bélicas en directo, genocidios, intervenciones aliadas y ataques a objetivos no civiles que, al final, resultan ser un puente, una fábrica ¿Quién sabe si algún parque? Eso sí, no civil. Y el sol delire sin compromisos nuestra sonrisa sometida a los mejores controles de calidad y vuelva a brillar con luz propia en todo tipo de acontecimientos.
23 de marzo de 2011
.:.Ciega infinidad.:.
Mi rostro pierde fuerza a bocanadas, el agua enmudece y calma. Las mismas palabras limadas y puestas en el lecho del río. La esperanza clavada. Mi paz es soberana, independiente del sonido, mezclada en olores, brillante si me atrevo a abrir los ojos. Nunca debería alejarme, pues la tristeza barrerá cualquier signo de soledad. No permito otra cosa; la insolencia me salvará del dolor, me cubrirá de mí mismo en una cueva con luces internas. Y viviré con lo que tenga, nada más. Hinflaré mi alma y veré a trasluz de la ventana, como se hablan estatuas, ya que lo que ves, no es como es por cómo lo miras, sino por cómo te está mirando a vos y no hay forma inocua de mirar sin destruir aunque sólo sea la capa superficial de lo observado.
Más que de la substancia de los sueños, estamos hechos de la materia del insomnio y el olvido, siendo la vida como hipótesis sin referente empírico: lo que buscas no existía antes de ser encontrado. Tu búsqueda lo inventó.
Pura eficacia, rasgo armónico, salvajemente enigmático, te contré: lo difícil no fué seguir la huella de tus palabras en los senderos del lenguaje, sino ir detrás del rastro casi inaudible de tus silencios; y cada vez que parpadeabas, se me eclipsaba la piel. Regresá y devolvéme la voz, las calles, la ciudad. A veces guardar silencio es hablar demasiado y no mirarte es una forma de ceguera voluntaria. Extrañarte es otra estación del año. La más larga. Y sos tan libre como mis hojas y eso rompe. La distancia no es nada comparada con tu hábito de no existír. Eso sí es olvido.
Estoy en la ternura de un adiós y el miedo. En la ternura de un escudo y lo que no seré si no lo dejas ser. En la ternura de una retina ida y dos vasos vacíos. Es irse en un sonido, que se nuble la vista, que los oídos me sirvan de rostro y las manos de opciones. ¿Acaso olvidás que sólo somos dos? Hay gente, mucha gente, pero seguimos siendo sólo dos, y tu preciosa sonrisa que termina en una risa que absorbo (y retomo cuando te vas).
¿Dónde irá el momento aquel en el que nos encontramos los dos? Aquel que nadie vió, sólo nuestros pasos, estando arriba del techo o debajo del suelo. Es una melodía, en alguna voz, al dormir, en el alba... Cuando es demasiado tarde o demasiado temprano y lo primero que diviso es tu rostro.
La rutina siempre es aparente. Se construye sobre polacas que se desplazan lentamente. Hay todo una tectónica de la costumbre. Y desfila sobre idiotas que vuelven a rock una marca. Lejos de fundamentos y amor libre, lo vuelven una moda, una etiqueta. Como a esas dos palabras tan fáciles de decir y el amor muere sobre todo eso, y el sexo se disfraza en él. Idiotas con moldes. Idiotas que bailan y hasta gritan y no sienten ni escuchan. Idiotas con control remoto. O idiotas como yo, escribiéndote palabras para que vos nunca las leas...
Ahora tal vez, y sólo tal vez, si te digo adiós, no sea tan difícil cuando vos te despidas y el aire se torne confuso, podré destrozar mi mente, vaciar envases, crear canciones, dibujar cuadros en el aire, dormir con ojos abiertos, fluír: ojos de vidrio, rostro todavía húmedo, manos que bailan y me acuesto sobre tu espalda.
Nunca serás universal, sólo creas tu universo en tu discruso directo, unilateral. Mi mirada en cada palabra, y el sonido que todo lo cubre. Haces lo que otros murmuran. Vivís y luego pensas, y a su vez, vivís pensando. Sabiéndolo acomodar, un abismo cabe en tu nombre. A veces te creo ilusoria, a veces tiemblo en tu nombre. No entendí tus labios, ¿En qué lenguaje besaron mi boca?
Tal vez el miedo me tiente a alejarme, pero me curará con los días. Y no te confundas, no es olvidarte, es recordarte de una forma menos dolorosa.
.:.Need a happy ending.:.
Esta es la menera en la que nos amamos, como si fuera para siempre. Viviremos el resto de nuestra vida, pero no juntos.
Ésta es la historia más dura que he contado, sin esperanza, sin amor, sin gloria... Los finales felices vendrán para siempre.
Me siento como si estuviera perdiendo y estoy perdiendo todos los días
Las dos en punto de la mañana, hay algo en mi mente. No consigo nada, sólo doy vueltas...
Si yo pretendo que nada vaya mal puedo conseguir mi sueño, puedo conseguir continuar.
Me despierto por la mañana tropezando con mi vida. No obtendré amor sin sacrificio.
Si algo debe pasar, yo deseo que sea bueno. Que sea un poco de cielo, pero también un poco de infierno...
Sólo un poco de amor, un poco de amor...
Sólo necesito un poco de amor...
19 de marzo de 2011
.:.Sigo de pie, esperandote.:.
Esperarte para no tener nada, eso es lo que me pasa con vos. De vez en cuando me tiras una señal de esperanza, pero ya después no queda ninguna más y te vas, y me haces sentir que hago esfuerzo para nada, me haces sentir que no vale la pena esperarte, aunque una parte de mí me dice que no me rinda, y yo te veo y me caen todas las fichas, siento que te amo como a nadie, que te necesito como a nadie. Porque por algo no te pude olvidar estando con otras, y hasta creí estar enamorado de otra persona que después de un tiempo me demostró ser una mierda, y volviste a estar en mi corazón, en realidad siempre estuviste, sólo me enceguecí(o lo intenté) un tiempo, pero me engañé y estas son las consecuencias. Te necesito demasiado, estás en todo lo que pienso, sueño, estás escrita en todos mis papeles, estás en mis recuerdos, en mis palabras, en mi imaginación. Pero yo sé aceptar la realidad y esto no va a poder ser, creo que, nunca. Y yo juré esperarte toda mi vida y acá estoy, todavía intentando ser alguien importante en tu vida, y aunque el tiempo me condene sigo soñando con solo un día al lado tuyo. Que puedas verme con otros ojos y sepas que la vida a veces nos pone personas en el camino para mejorar, y si todavía no crees en eso, te voy a dar el tiempo que sea necesario para que me vengas a buscar, y yo te prometo ser la persona más felíz del mundo. Me la paso mirándote, y cada vez que aparece un acto de desilusión me siento mal, y es así, porque así es el amor. El amor con vos es lo que yo sigo pensando, y la verdad no me arrepiento porque sé que en algún momento se puede dar. Lo único que necesito es que vos me des alguna esperanza, y yo ahí poder decirte todo.
Y solo estoy acá, pero estoy solo porque te quiero esperar a vos, porque necesito solamente de vos, reitero, no de otra persona más que vos, no espero nada de los demás excepto de vos, no quiero nada con los demás excepto con vos, y aunque tenga mi corazón roto por todo lo que pasó, yo sé que vale la pena seguir esperándote. Aunque todos me digan que estoy equivocado y que sólo se trata de una posible obsesión, pero no, obsesión sería si te intentara separarte de todos con los que estás, obsesión sería si te llenara la cabeza para que estés conmigo, y la verdad es que ni te hablo y si te hablo no te digo nada malo, sólo lo que siento a veces, y si no, hablamos de otra cosa. Siento todo con vos, pienso todo con vos y el amor que te tengo es inexplicable. Te veo pasar y se pone todo de color, lo que era blanco y negro cambia a color, y no me canso de decirte todo esto, porque esto es lo que siento. Quiero estar con vos para siempre, de verdad que te amo y si me dejas yo te puedo hacer felíz, y si todavía no queres, listo, pero tenés que saber que yo no pierdo la esperanza jamás.
