Quiero poder decirte las cosas que a nadie me atrevería a decir, llorar cuando estés triste y necesites de mi hombro, y reír con vos cuando tu corazón y tu razón así te lo pidan. Que luchemos por alcanzar lo que deseamos, que enfrentemos lo feo y lo deshonesto de la vida siempre juntos. Ser íntimamente yo, y que lo seas vos. Que compartamos nuestras ideas, sueños y aspiraciones, que podamos vagar por el mundo sin temores, que compartamos lo mejor del amor, teniendo una gran amistad. Que ambos dejemos huellas en nuestros corazones, algo que siempre podamos recordar, a lo largo de nuestras vidas. Poder decir libremente que te amo, sin miedo a perderte, confiar tanto en vos y que vos confíes en mí, tanto que nada opaque el cristal de nuestra relación. Ser yo tu apoyo siempre, esa prioridad, ese hombre que haga la diferencia en tu vida, de las demás personas y que vos la hagas en la mía(como siempre lo hiciste). Que tengamos algo tan grande y fuerte que nos llene, confiando siempre en quien lo puede todo, dejando en sus manos un listón de amor y nuestros corazones, para que los ate si ese es su deseo y.. Que no nos importe sufrir si fuese necesario tomar rumbos diferentes, porque el amor es sentir, y prueba de nuestra existencia.
Quisiera que suceda eso porque quiero que los dos seamos todo, que seamos uno, los dos, juntos, sin nada ni nadie que nos modifique ni nos lo impida. Quiero que no nos importe nada más que ser felices, estar bien y crecer día a día a tu lado, a la par, tanto como personas como pareja... Quisiera que eso no tuviese comparación.
Como el caminar tomándote de la mano, cruzar esa autopista por ese puente de la mano no tiene comparación, lo que me hacía sentirte mía por un momento era increíble, todas las parejitas iban de la mano, pero gracias a lo que me hacías sentir resaltábamos entre los demás. Los abrazos, esos tantos abrazos que quizá para vos sean insignificantes, para mí nunca lo fueron. Siempre fueron mágicos, al igual que tus besos, siempre eran dados con todo mi amor, con toda la contención que podría ofrecerte, con todas las ganas y el deseo infernal de que seas mía, de no tener que soltarte jamás. Esos días, noches, ratitos, instantes acostado al lado tuyo... Si supieras que eso no lo cambio por nada, que realmente eso no se compara con nada de lo que pasamos; si supieras que doy la vida por revivir otro momento así...
El que me sorprendas con un beso, que cuando te esté hablando me calles dándome un beso, eso sí que era hermoso... Tachar los días que pasaban esperando el día para verte, eso era frustrante, pero era lindo, denotaba cuánto significas para mí, con cuántas ganas esperaba para verte, con cuántas cosas tenía que pasar para por fin marcar ese tan esperado día. Para así, verte y vivir un momento mágico mas con vos, con el fin de, a la noche, acostarme pensando en vos, soñar con vos, y al día siguiente despertarme con una hermosa sonrisa por haber vivido un encuentro más juntos... Porque sí, no hubo ni un solo día en donde un recuerdo haya aparecido y me haya hecho sonreír. No voy a decir que pelearme con vos no tenía comparación, porque jamás me gustó que choquemos, pero tengo que admitir que me gustaba pelear por las reconciliaciones, eran las más lindas, volvíamos en besos y en abrazos interminables, en un momento soñado, perfecto. No se comparaban, nos poníamos mal los dos y salíamos adelante JUNTOS, hablando y enfrentando el problema… Tenerte al lado mío era impagable, era muchísimo más de lo que siempre quise, iba más allá de mis expectativas, nunca estuvo en mis planes que sea todo tan perfecto... Pero vos lo hiciste, y no tengo más que decirte GRACIAS. Más que eso no puedo hacer, es una obligación agradecerte por hacerme vivir el más lindo cuento de amor con vos... Me encantaría que pudiésemos darle nuevas aventuras a esta historia, me encantaría...
