Se levantó en las últimas notas del amanecer y, desnuda, caminó hacia el cuarto de baño para darse una ducha. Iba descalza, y el suelo congelado la despertó de golpe, luego de pasar toda la noche entre sábanas calientes y acogedores abrazos. Se duchó con la cabeza en ninguna parte, mientras tarareaba una canción suavemente, despacito, sintiendo cada una de las melodías que volaban por el aire y se le pegaban a la piel.
Salió despacio y tomó una camisa de hombre. Luego se miró al espejo y le lanzó una sonrisa: ese día al menos, sequía siendo la misma de siempre. Aquella sonrisa fresca y tranquila quedó pintada en el espejo, para que pueda volver a encontrarse esos días donde no sabe muy bien quién es.
Ya en la cocina el olor a café y a perfume de hombre invadían el aire. Ella adoraba ese aroma, le hacían acordar a él. Esperaba encontrarlo allí, preparando tostadas y café para desayunar en la cama y actuar como confidentes desconocidos. Pero se sorprendió al verlo frente al ventanal de la habitación, quieto y pensativo. Normalmente ella era la que ocupaba ese puesto.
-Eh…- le susurró dulcemente. El se dio la vuelta y le regaló una sonrisa. Mía frunció el ceño al ver sus ojos tristes, pero decidió no preguntar nada.
-¿Qué mirabas?
-Nada, estaba intentando descubrir qué es lo que miras vos todas las mañanas cuando te encuentro aquí, pensativa.
-Mmm, no miro nada en realidad. Sólo pienso, me es más difícil cuando estoy mirando una pared, necesito espacio…- se rió de su propia explicación. La verdad era que nunca lo había pensado.
El no se unió a sus risas, sólo siguió mirando por la ventana. Sus ojos grises se reflejaban en el vidrio, como si la ciudad lo mirara a él. Mía lo abrazó y apoyó la cabeza en su hombro.
-Tengo que irme- dijo Leo al cabo de un rato. Ella lo miró con los ojos llenos de angustia.
-Desayunemos juntos, o un cigarrillo, al menos.
La miró a los ojos y Mía vio pasar muchas emociones por ellos. Estas iban y venían y se paseaban por su alma, su rostro y sus ojos grises parecidos a un día nublado. Leo se preguntaba sus sentimientos hacia ella, luego se respondía convencido de que la amaba, pero la pregunta quedaba vagando por su mente. También se debatía entre irse o no, en ese momento lo único que quería era permanecer a su lado y pasar toda la mañana en su compañía. Pero debía irse, o tal vez no… Mía lo miraba con ojos de cordero degollado. Mía hacía puchero. Mía lo abrazaba. El corazón galopaba enloquecido en su pecho.
-Tal vez unos minutos…- susurró, y ella se puso a saltar, con esa sonrisa que tanto adoraba.
Esa cría lo hacía sentirse diez años más joven, dispuesto a todo, enamorado como un adolescente. Le hubiera gustado enamorarse así cuando aún podía ¿Por qué el amor a veces llega tarde? Pero no demasiado, claro. Tan solo para que degustes un poco ese amor irracional e increíble y luego tengas que dejarlo ir. Las cosas vienen en su medida justa, pero Leo siempre quería un poquito más.
Y allí, sentados en el suelo junto a la ventana, fumando un cigarrillo y hablando de temas sin importancia, esos que Mía escogía especialmente para no entristecerlo ni aburrirlo, Leo se sentía en paz. La camisa de hombre resbalaba por su hombro izquierdo, dejando ver su clavícula, y quizás un poquito más. Los ojos soñadores, la sonrisa traviesa y esa mente joven, despierta y curiosa, hacían que Leo se sintiera el hombre más feliz del mundo.
-La verdad no sé qué es lo que vez en mí…- comentó él, sin esperar una respuesta.
-¿Que no lo sabes? Creí que te lo había hecho notar claramente- dijo Mía, dejando que el humo se dispersase por el aire- además del hecho de que estás bastante bueno y de que me encanta la forma en la que me besas y me haces el amor… supongo que es tu forma de pensar.
-¿Y cuál es?- preguntó, curioso.
Ella le sonrió y jugueteó con un mechón de pelo. El la esperó, paciente.
-Que puedes pensar sin que los pensamientos sean tu objetivo único, que eres capaz de soñar sin que los sueños te dominen, que siempre conservas la cabeza cuando a tu alrededor todos la pierden, y que te arriesgas a todo sin temor a arrepentirte. Eso es lo que me gusta de ti- concluyó Mía, dándole otra calada al cigarrillo.
Leo se quedó en silencio, nunca se había visto a sí mismo de esa manera. Cada vez que se miraba al espejo, veía a un hombre que corría escapando de los años, con demasiados problemas, escondiendo mentiras y verdades, siempre pendiente de la hora y de las personas que lo rodean.
Ella no esperó ninguna respuesta, porque sabía que él no tenía nada que responder. Tan solo lo miró a los ojos, y Leo se vio reflejado en ellos. Para su sorpresa y satisfacción descubrió que lo que vio, no estaba demasiado lejos de lo que Mía había dicho.
12 de mayo de 2010
.:.Algo curioso.:.
Sueño sueños que dejé de soñar un día en que los sueños no quisieron ser soñados. Pestañeo con fuerza para retener las lágrimas enredadas en mis pestañas. Brillo con luz ajena hasta que esta se vuelva propia, pero para entonces ¿seguirá brillando? Pinto máscaras con ojos sonrientes para no tener que pintar mi propio rostro. Compro libros y los dejo amontonados en aquellas bellas estanterías, aguardando el día para leerlos cuando mis sueños quieran soñar y mis pestañas estén al fin secas, cuando brille con luz propia y ya no necesite pintar ojos sonrientes. Los reservo para el primer día del resto de mi vida.
Pero para entonces, los libros serán tantos que tardaré más de mil años en leerlos todos. O quizás no, quizás queden sobre las estanterías hasta que se conviertan en un polvo tan fino que con una leve brisa, pasen a formar parte del aire y de la historia.
Pero para entonces, los libros serán tantos que tardaré más de mil años en leerlos todos. O quizás no, quizás queden sobre las estanterías hasta que se conviertan en un polvo tan fino que con una leve brisa, pasen a formar parte del aire y de la historia.
Mirar tanta gente y no ver a nadie, que problema más grave. Sentirse parte de una comunidad y no serlo, estar rodeado de cientos de personas sin hablar con nadie, sin nadie que te escuche. ¿Hasta qué punto el ser humano soporta quedarse solo? ¿Cómo vivir sin la compañía de NADIE? Todos tenemos a alguien, pero como escuche en una película "dos no son suficientes, se necesitan por lo menos tres" y, ¿Tiene cada persona, dos amigos/familiares en quién cofiar? Hoy viajaba en el colectivo, y como tengo 45 minutos de viaje diarios siempre invento algo en qué pensar para hacer el viaje más dinámico. Hoy veía desde la ventana a la gente que pasaba y sin conocerlos con solo verlos me alvanzó para ver en sus ojos lo que pensaba. Una señora grande, muy grande, estaba en la parada del colectivo y vió pasar a dos chicos de mi edad fumando, sus ojos decían "estoy decepcionada, ¿Qué clase de chicos hay hoy en día?" Pasaron una chica y un chico de la mano, novios, la cara de ella me demostraba lo felíz que estaba, una felicidad pura que parecía que él solo le podía dar. ¿Todos tienen a alguien que se preocupe por dejar de mirarlos y empezar a verlos para saber qué es lo que pasa por sus mentes? Estoy hablando de alguien a quien de verdad le interese lo que les pase, alguien en quien confiar. El mundo está "tan lleno" que no hay lugar para los detalles. La gente se mata buscando soluciones, cuando tiene la respuesta enfrente suyo. ¿Cuánta lógica se necesita para VER? ¿La gente está preparada para ver? ¿La gente quiere ver las cosas? Muchos no, muchos esconden la realidad y se mienten a si mismos, pero en el fondo uno siempre sabe lo que hizo bien y lo que hizo mal. Dejemos de mirar gente, empezemos a ver.
4 de mayo de 2010
.:.No quiero.:.
No quiero perderme en mi mismo laberinto. Las cosas que matan, las cosas que mueren, los días que inventan, las noches que invaden. Muchas cosas que se suceden a lo largo de nuestra vida, a pesar de en muchos casos, hacernos daño o doler porque ya ese instante terminó, esas cosas que a veces son lo mismo y a veces no, no queremos olvidar. Otras queremos borrarlas para siempre y están grabadas en nuestras memorias y con su recuerdo nunca deja de existir esa lágrima en la mejilla, que tampoco se olvida. Yo quiero recordar para siempre cada instante, malo, bueno. No quiero olvidar los dias, las horas, los meses, los años. No quiero olvidar que hay mañanas que amanecen mejor, que hay sonrisas con motivos para seguir sonriendo, no quiero olvidar los “porque”, ni los “como” que a diario me pregunto. No quiero olvidar que ciertas miradas con sólo ver sus ojos me basta para descifrar qué esta pasando, no quiero olvidar, que mi mirada dice siempre algo más. No quiero olvidar que el mundo lo construyo yo cada minuto, y si pierdo un minuto pierdo mi mundo. No quiero olvidar que la risa no siempre es más fácil que el llanto, pero tampoco siempre es más divertida. No quiero olvidar que hay amores que duelen, amores que gozan y otros que ríen. No quiero olvidar algunos besos, algunos lugares, algunas personas. No quiero abandonar los días, las caricias, los perfumes que se siguen sintiendo, los mares de llanto. No quiero algún día olvidar como me sentía en mis cumpleaños de chico, o cuando abría un regalo al lado del arbolito de navidad. No quiero perder mi expresión mirando fuegos artificiales, no quiero nunca nunca perder mi sonrisa de esos momentos. La primera vez que ví la inmensidad del mar y me sentí tan chiquitito, mis muñecos, mis inventos, mis colecciones de miles de cosas diferentes. No quiero olvidar que amé y me amaron, que amo y aman. No quiero olvidarme de que el amor, existe. Y que suele doler mucho más que el desamor en algunas oportunidades. No quiero olvidar los besos que llevo contados. No quiero olvidar mi primer "te amo", mi primer "adiós". No quiero olvidar las historias, los caminos, los días felices, los días tristes. Las personas que están y las que se fueron, no quiero olvidar a todas aquellas que se van a ir. No quiero olvidar, no quiero perder cosas, no quiero algún día dejar de sentir, no quiero que con el paso del tiempo me olvide de disfrutar el día a día. Aquellas tardes jugando en casa. Aquellos momentos, Aquellos años. Aquellos días. Aquella vida...
.:.No name II.:.
Como hace tanto, vuelvo a escribir. ¿Para qué excusarme diciendo que no podría decirte todo esto a la cara? Creo que eso ya lo sabes, como también sabes que ni siquiera puedo mirarte sin que me venza el llanto. No tengo excusa, es más un desahogo que un intento de algo con vos. No se por qué lo hago. Algunos -pobres ilusos- creen que es una manera de superarlo, de darle fin definitivamente. Acto seguido me dicen que no se me ocurra dártela... ¿Pero qué mas dará ya? ¿Qué me queda por perder? Porque desde luego, a vos, poco a poco y casi sin darme cuenta, te perdí hace mucho tiempo. De ninguna manera quiero parecer nostálgico, solo quería sacar de mi memoria lo que muchas veces no te dije y lo que pudo en algún momento ser importante y que ya hoy es parte del pasado muerto; ese tiempo que parece estar estático en mis recuerdos y que me lleva a sentirte siempre viva en mi, como parte de lo que pasa siempre pero nunca se va o se olvida.
Hay tantas cosas que se me quedaron en el tintero, mi vida, que no se me ocurrieron, por los nervios, por la angustia del momento, o quizás por otra cosa, decirte aquella noche... ¿Cómo iba a imaginarme lo que estaba pasando? Ni siquiera en ese momento en el que me dijiste, al tanto insistirte en sinceridad, que todo se había acabado, pude darme cuenta de que a partir de ahí jamás volvería a besar tus labios, a sentir un abrazo tuyo o acariciarte el pelo. ¿Y sabes qué? Hoy, a casi seis meses de todo eso, aún no me dí cuenta. ¿Cómo afrontar que no volverás a llamarme? ¿Que no cruzaremos miradas? Y tantas cosas más...
Aun recuerdo nuestros encuentros. ¿Cómo iba a saber yo que lo que para mí era tocar el cielo para vos era monotonía...?
Los recuerdos se me vienen encima sin poder evitarlo, los recuerdo y sin querer darme cuenta, también todo lo demás. Mientras escribo todo esto pienso, pienso, y no me creo que esté hablándote a vos, hablándole a alguien que ya no existe. Porque ya no existís. La chica que me llamó esa noche de hace ya un tiempo, no era la misma con la que compartí momentos, sueños, y un futuro prometedor. ¿Qué fue de todo lo que habíamos planeado?
Me dijiste que lo acabaría superando, que poco a poco, con el tiempo, terminaría olvidándote ¿Realmente te creíste esas palabras? Porque conforme va pasando el tiempo, voy dándome cuenta de que no sólo no consigo olvidarte, sino que te quiero más.
Me hubiera gustado verte otra vez, poder mirarte a los ojos y decirte cosas que no se contarle a una carta. Sólo que de haber sabido que la última vez que te agarré la mano iba a ser la última, no habría dejado de hacerlo; si hubiera sabido que la última vez que abracé tu cuerpo iba a ser la última, no te habría soltado; de haber sabido que la última vez que te besé iba a ser la última, no habría parado.
Te conozco demasiado, aunque creas que no es así, y sé que no responderás a esto, que no encontrarás ni respuesta ni motivo para hacerlo.
Ahora ya se que te perdí, que lo perdí todo. Y aún así no puedo dejar que te vayas para siempre de mi vida y me olvides sin que sepas que no te guardo rencor, que lo sabía desde el principio, que sabía que te iba a perder y que vos nunca ibas a ver en mí lo que yo en vos. Quiero que sepas que te amé desde el primer día y que te sigo amando, ahora más que nunca, aunque te pese. Los recuerdos de tu mundo me invaden noche y día, o de ese mundo que yo inventé para vos, para nosotros. Con vos me transportaba, dejaba a un lado los problemas y vivía ese momento en un mundo totalmente inexplicable... Lo echo todo tanto de menos, tanto de menos...
No me importa lo que hagas con todo lo que doy. Si queres tirarlo adelante, si quieres guardarlo me parecerá igualmente bien. Quitar tus recuerdos físicos de mi lado es algo bastante fácil comparado con borrar los recuerdos del corazón.
Dicen que me consuele pensando que realmente no te fuíste, que seguís respirando, pensando, y que tu corazón, aunque ya no sea por mí, sigue latiendo. Espero que en tus pensamientos, esos que se cruzan libremente en tu cabeza, aún quede una parte de mi y de lo que vivimos y que aún me recuerdes con cariño así como yo te recuerdo a vos y todos los momentos que pasamos.
No deseo nada más en el mundo que seas feliz, que todo a lo que aspires se haga realidad y que, aunque me olvides con el tiempo, algún día llegues a comprender lo mucho que te quise.
SIEMPRE, Fede.
Hay tantas cosas que se me quedaron en el tintero, mi vida, que no se me ocurrieron, por los nervios, por la angustia del momento, o quizás por otra cosa, decirte aquella noche... ¿Cómo iba a imaginarme lo que estaba pasando? Ni siquiera en ese momento en el que me dijiste, al tanto insistirte en sinceridad, que todo se había acabado, pude darme cuenta de que a partir de ahí jamás volvería a besar tus labios, a sentir un abrazo tuyo o acariciarte el pelo. ¿Y sabes qué? Hoy, a casi seis meses de todo eso, aún no me dí cuenta. ¿Cómo afrontar que no volverás a llamarme? ¿Que no cruzaremos miradas? Y tantas cosas más...
Aun recuerdo nuestros encuentros. ¿Cómo iba a saber yo que lo que para mí era tocar el cielo para vos era monotonía...?
Los recuerdos se me vienen encima sin poder evitarlo, los recuerdo y sin querer darme cuenta, también todo lo demás. Mientras escribo todo esto pienso, pienso, y no me creo que esté hablándote a vos, hablándole a alguien que ya no existe. Porque ya no existís. La chica que me llamó esa noche de hace ya un tiempo, no era la misma con la que compartí momentos, sueños, y un futuro prometedor. ¿Qué fue de todo lo que habíamos planeado?
Me dijiste que lo acabaría superando, que poco a poco, con el tiempo, terminaría olvidándote ¿Realmente te creíste esas palabras? Porque conforme va pasando el tiempo, voy dándome cuenta de que no sólo no consigo olvidarte, sino que te quiero más.
Me hubiera gustado verte otra vez, poder mirarte a los ojos y decirte cosas que no se contarle a una carta. Sólo que de haber sabido que la última vez que te agarré la mano iba a ser la última, no habría dejado de hacerlo; si hubiera sabido que la última vez que abracé tu cuerpo iba a ser la última, no te habría soltado; de haber sabido que la última vez que te besé iba a ser la última, no habría parado.
Te conozco demasiado, aunque creas que no es así, y sé que no responderás a esto, que no encontrarás ni respuesta ni motivo para hacerlo.
Ahora ya se que te perdí, que lo perdí todo. Y aún así no puedo dejar que te vayas para siempre de mi vida y me olvides sin que sepas que no te guardo rencor, que lo sabía desde el principio, que sabía que te iba a perder y que vos nunca ibas a ver en mí lo que yo en vos. Quiero que sepas que te amé desde el primer día y que te sigo amando, ahora más que nunca, aunque te pese. Los recuerdos de tu mundo me invaden noche y día, o de ese mundo que yo inventé para vos, para nosotros. Con vos me transportaba, dejaba a un lado los problemas y vivía ese momento en un mundo totalmente inexplicable... Lo echo todo tanto de menos, tanto de menos...
No me importa lo que hagas con todo lo que doy. Si queres tirarlo adelante, si quieres guardarlo me parecerá igualmente bien. Quitar tus recuerdos físicos de mi lado es algo bastante fácil comparado con borrar los recuerdos del corazón.
Dicen que me consuele pensando que realmente no te fuíste, que seguís respirando, pensando, y que tu corazón, aunque ya no sea por mí, sigue latiendo. Espero que en tus pensamientos, esos que se cruzan libremente en tu cabeza, aún quede una parte de mi y de lo que vivimos y que aún me recuerdes con cariño así como yo te recuerdo a vos y todos los momentos que pasamos.
No deseo nada más en el mundo que seas feliz, que todo a lo que aspires se haga realidad y que, aunque me olvides con el tiempo, algún día llegues a comprender lo mucho que te quise.
SIEMPRE, Fede.
.:. No name.:.
Sinceramente no sé ni como empezar, es horrible que pase eso, no saber ni como empezar teniendo tantas cosas que decir.No sé cual sea tu decisión este día, algo me dice que las cosas no van bien y que algo pasará… Pero independientemente de la decisión que tomes hoy, yo también he tomado una, he pensado muchísimo las cosas y la verdad ya estoy cansado… Durante más de un año estuve con una persona a la que amaba, pero no era suficiente porque no podía gritarlo a los cuatro vientos, tuve que guardarme todo eso y cuando todo terminó me juré que no volvería a pasar lo mismo… Y apareciste vos, y sin pensarlo me dejé llevar y sin darme cuenta ya estaba enamorado de vos… No sé como fue, sé que todo empezó por una simple calentura, pero mirá como terminó, al menos para mí, no como hubiera querido…¿De que estoy cansado? De no poder salir a la calle tranquilamente tomado de la mano de la persona a quien amo, de no poder tener una pareja normal, no tener miércoles de cine, viernes de fiesta, sábados y domingos de cualquier otra cosa, no importa de que, el hecho es que tiempo, eso no lo tenemos… Estaba conciente de todo esto, desde que comenzamos, sobre todo cuando lo que sentía por vos comenzó a crecer, pero decidí arriesgarme y vivir esto, disfrutarlo al máximo y no preocuparme por el futuro, pero desgraciadamente ya no tengo la misma paciencia de antes y te he visto muy extraña, creo que ya no estás a gusto, ya no te siento igual; probablemente se te haya pasado el capricho y lo entiendo, nada es para siempre; y por lo mismo que he pasado, ya no estoy dispuesto a soportar, ya no voy a ser yo el que esté ahí, ya no, ya me cansé; dicen que siempre hay alguien que da más en una relación y nuevamente me tocó ser a mi ese alguien.Quiero una relación en donde pueda disfrutar de todo plenamente, no quiero un amor a medias, ya no quiero amores compartidos… No sé que haya sido para vos, me lastima no saber en este momento que signifiqué en tu vida, ¿Quién soy para vos? No sé ni que sentiste por mí, no sé como pasó, pero dejé de creer en vos, dejé de confiar en tus palabras y eso, es lo que más me duele… Pero independientemente de todo, quiero que sepas que sos un persona sumamente especial para mi, te quiero como no tenes una idea. Te amo y quizá por eso, a pesar de lo que digas el día de hoy, me voy a ir de todos modos… Hace un tiempo aprendí que cuando amas realmente a una persona, si ésta no es feliz contigo, entonces lo mejor es hacerte a un lado y dejar que siga sola el camino o en dado caso, con la persona que si puede hacerla feliz… De nada sirve que yo me quede y te diga que voy a entregarte todo si de todos modos vos no estás convencida o si ya no estarás, lo mejor es que me haga a un lado, no porque no te ame, sino porque las cosas a la fuerza simplemente no funcionan, no tiene caso que te haga perder el tiempo y mucho menos, que yo pierda el mío esperando algo que nunca va a llegar…Me siento tan mal, pero no voy a dejarme caer, vienen cosas mejores para mi, yo lo sé, pero nunca te voy a olvidar, formaste una parte muy importante de mi vida y te agradezco el que me hayas dejado entrar en la tuya, desgraciadamente todos los sueños tienen un final y creo que es hora de despertar, llegó la hora de abrir los ojos y volver a la realidad… Gracias por este mes, fue maravilloso, gracias por hacerme feliz este tiempo.Cuídate mucho, te deseo mucha suerte en todo y que siempre tengas éxito en todas las cosas que hagas, sos una gran mujer, pero ya era hora de darme cuenta de que no era nuestro tiempo y de que tal vez nunca lo será, disfruta de todo lo que hagas al máximo, pero tené cuidado para no involucrar de nuevo los sentimientos, hace lo que quieras, pero nunca hagas cosas que te den satisfacción sabiendo que puedes lastimar a los demás… Aquí te dejo mi corazón, te lo dejo porque es tuyo y no puedo hacer nada con él. Ni cambiarlo, ni canjearlo ni dárselo a nadie más. Te amo mucho, pero creo que no fue suficiente para vos. Te adoré. Adoré cada parte de tuya, y no fue suficiente. Supongo que tengo que encontrar otra forma de amar. Supongo que mi método no funciona y bueno, siempre es bueno aprender algo nuevo. Voy a investigar. A lo mejor mis reglas ya no aplican, están fuera de época o caducadas. Quiero que sepas que lo que te di fue amor, fue amor de verdad. Eso que viste y que algún día sentiste, era amor del bueno. Me alegra y me siento muy orgulloso de habértelo dado a vos. Fui feliz, fui muy feliz con vos y eso nunca voy a dejar de agradecértelo…. Ahora si, es hora de despedirme, de decir Adiós y seguir adelante, pero antes, si un día necesitas algo, no dudes en que estaré para ayudarte, escucharte, siempre estaré para vos, y como más de una vez te dije, siempre voy a tener un “sí” para vos, ok? Un beso y un abrazo enorme… Te Amo
26 de abril de 2010
.:.Needs, needs and more needs.:.
Hoy me decidí a querer sentir algo, algo que se pueda llamar amor. Quiero sentir amor por alguien otra vez; obtener una única mirada que me inspire confianza, amor, ingenuidad... Me dí cuenta que necesito volver a tener esa completa confianza en alguien, esa confianza que me llevaría a cruzar un puente con los ojos cerrados. Esa confianza que alguna vez sentí, pero que no puedo volver a encontrar en nadie. Creo que esa es la razón por la cual me veo como una flor que hace 6 meses que no ve el sol ni es regada. Necesito volver a sentir, volver a reír de la misma forma que lo solía hacer. Necesito sentir esa vitalidad, esa felicidad que brotaba cada vez que pensaba en mi realidad. Necesito amar.
Siempre supe que la soledad no era lo que mejor me sentaba, no era mi mejor vestido, no era mi mejor etapa. Tengo la clara realidad de siempre necesitar tener alguien al lado mío, alguien que me apoye, que me guíe, alguien que yo sepa que confía en mí, y yo también en ella. Necesito tener alguien con quién soñar; sí, admito que soy una soñadora compulsiva, pero nadie puede castigarme por eso, no? Todas las noches antes de dormirme suelo volcar mis sueños en la almohada, hablo solo, miro el techo, y proyecto un montón de momentos que me encantaría vivir o repetir. Pero, hoy en día, me siento vacío al no tener esos sueños que antes me sobraban. Es difícil levantarme todas las mañanas sabiendo que no hay nada en mi día que me genere fuerzas. Tengo que conformarme con mi fuerza de voluntad, con mi esperanza y conmigo mismo. Esas son las últimas herramientas, mi último recurso; al menos hasta encontrar aquello que ando buscando. Pero, quién sabe cuánto voy a tardar hasta encontrarlo? Mientras voy a seguir caminando, con la mirada en alto, mitad en el cielo, mitad en la tierra; cosa de no vivir allá arriba, cosa de no vivir soñando. Mentras, voy a seguir viviendo, tropezando, encontrando y reencontrando. Pero siempre teniendo presente mi presente: "pase lo que pase, y aunque otra me acompañe, en silencio te querré, en silencio te amaré, en silencio pensaré tan solo en ti"
Siempre supe que la soledad no era lo que mejor me sentaba, no era mi mejor vestido, no era mi mejor etapa. Tengo la clara realidad de siempre necesitar tener alguien al lado mío, alguien que me apoye, que me guíe, alguien que yo sepa que confía en mí, y yo también en ella. Necesito tener alguien con quién soñar; sí, admito que soy una soñadora compulsiva, pero nadie puede castigarme por eso, no? Todas las noches antes de dormirme suelo volcar mis sueños en la almohada, hablo solo, miro el techo, y proyecto un montón de momentos que me encantaría vivir o repetir. Pero, hoy en día, me siento vacío al no tener esos sueños que antes me sobraban. Es difícil levantarme todas las mañanas sabiendo que no hay nada en mi día que me genere fuerzas. Tengo que conformarme con mi fuerza de voluntad, con mi esperanza y conmigo mismo. Esas son las últimas herramientas, mi último recurso; al menos hasta encontrar aquello que ando buscando. Pero, quién sabe cuánto voy a tardar hasta encontrarlo? Mientras voy a seguir caminando, con la mirada en alto, mitad en el cielo, mitad en la tierra; cosa de no vivir allá arriba, cosa de no vivir soñando. Mentras, voy a seguir viviendo, tropezando, encontrando y reencontrando. Pero siempre teniendo presente mi presente: "pase lo que pase, y aunque otra me acompañe, en silencio te querré, en silencio te amaré, en silencio pensaré tan solo en ti"
25 de abril de 2010
22 de abril de 2010
20 de abril de 2010
.:. Pd: Te amo.:.
Te siento tan distante que no sé,
no sé, si te acuerdas de mi.
Yo me acuerdo aquella tarde en que te ví
debajo del sol entre las olas del mar.
No imaginé llegar a ti,
de ser tu piel, no me atreví.
Hablar de amor, cobarde fui
por eso...
Te escribo esta carta con palabras de amor,
te confieso mi vida que yo siempre soñé ser de ti
desde que te vi...
Me cuesta decirte lo que nunca te dije
y es que toda mi vida se mueve contigo. Hay algo en ti que me hace vivir
P.D. Te amo.
Han pasado tantos días sin saber
de ti, espero contestes mi carta
yo no sé como explicarte lo que fue
para mi, conocerte en esa playa
bajo el calor, del atardecer,
sintiendo el mar, sobre mi piel,
te imaginé, besándome,
Y me enamoré...
Te escribo esta carta con palabras de amor
te confieso que nunca había vivido algo así me enamoré
desde que te vi...
Me cuesta escribirte lo que nunca te dije
y es que toda mi vida se mueve contigo
hay algo en ti que me hace vivir
P.D. Te amo
No pude evitar recordar la fecha de hoy, hace 61 días desde los cuales ni uno sólo pude dejar de pensar en vos. Ya no es como antes, de repente apareces y sólo recuerdo lo que somos y lo que fuimos. De vez en cuando hablamos, de repente charlamos y ahi muere todo...
Sé que el proceso de cerrar el círculo como pareja fué/es difícil, aunque no lo creas para mi también lo es, hace medio año que ya no tenemos título alguno y yo sigo recordando que si estuviéramos juntos hoy cumpliríamos 8 meses. Y no me arrepiento de ya no estar con vos y tampoco me aflijo por los malos ratos que pasamos, simplemente, era lo necesario...
Te amé de una manera sorprendente; te amé como jamás creí llegar a amar a alguien; te amé sin prejuicios, sin miedo, sin ataduras; te amé con alegría pero también con dolor; te amé tanto como podes amar a una persona por la cual das la vida sin dudar; te amé porque quise hacerte feliz, porque yo era feliz; te amé como a la mujer con la que quise en determinado momento pasar la vida entera; te amé y sé que lo sabes, pero ya es sólo eso... te amé...
Y cuesta trabajo reconocerlo, y cuesta trabajo decirlo, aunque puedo aceptar que te amo pero de otra manera, como compañera, como amiga, como confidente, pero ya no como a la mujer como la que amé alguna vez... No quiero aventar culpas, no quiero mencionar errores, hoy no, mañana quien sabe... Hoy amanecí algo nostálgico, triste no, dicen que la nostalgia es un sentimiento que nace cuando se extrañan todas aquellas cosas buenas que pasaron y que ya no están...
Hoy te extraño, extraño esa sensación que tenía cuando te veía, cuando te pensaba, esas mariposas en el estómago cuando recibía tu llamada inesperada, cuando leía tus mensajes que tampoco esperaba, esos abrazos tan fuertes y cálidos que me dabas al momento de encontrarnos, esos besos que decían más que mil palabras, el sólo roce de tus dedos con mi piel cuando me acariciabas, el extasis al que me llevabas, la ternura de tu mirada al observarme, nos extraño...
Pero sé que la vida me tiene preparadas muchas cosas más, no me intriga ni mucho menos, pero como extraño... como extraño esa sensación... como extraño estar enamorado y sobre todo... ser correspondido...
=(
no sé, si te acuerdas de mi.
Yo me acuerdo aquella tarde en que te ví
debajo del sol entre las olas del mar.
No imaginé llegar a ti,
de ser tu piel, no me atreví.
Hablar de amor, cobarde fui
por eso...
Te escribo esta carta con palabras de amor,
te confieso mi vida que yo siempre soñé ser de ti
desde que te vi...
Me cuesta decirte lo que nunca te dije
y es que toda mi vida se mueve contigo. Hay algo en ti que me hace vivir
P.D. Te amo.
Han pasado tantos días sin saber
de ti, espero contestes mi carta
yo no sé como explicarte lo que fue
para mi, conocerte en esa playa
bajo el calor, del atardecer,
sintiendo el mar, sobre mi piel,
te imaginé, besándome,
Y me enamoré...
Te escribo esta carta con palabras de amor
te confieso que nunca había vivido algo así me enamoré
desde que te vi...
Me cuesta escribirte lo que nunca te dije
y es que toda mi vida se mueve contigo
hay algo en ti que me hace vivir
P.D. Te amo
No pude evitar recordar la fecha de hoy, hace 61 días desde los cuales ni uno sólo pude dejar de pensar en vos. Ya no es como antes, de repente apareces y sólo recuerdo lo que somos y lo que fuimos. De vez en cuando hablamos, de repente charlamos y ahi muere todo...
Sé que el proceso de cerrar el círculo como pareja fué/es difícil, aunque no lo creas para mi también lo es, hace medio año que ya no tenemos título alguno y yo sigo recordando que si estuviéramos juntos hoy cumpliríamos 8 meses. Y no me arrepiento de ya no estar con vos y tampoco me aflijo por los malos ratos que pasamos, simplemente, era lo necesario...
Te amé de una manera sorprendente; te amé como jamás creí llegar a amar a alguien; te amé sin prejuicios, sin miedo, sin ataduras; te amé con alegría pero también con dolor; te amé tanto como podes amar a una persona por la cual das la vida sin dudar; te amé porque quise hacerte feliz, porque yo era feliz; te amé como a la mujer con la que quise en determinado momento pasar la vida entera; te amé y sé que lo sabes, pero ya es sólo eso... te amé...
Y cuesta trabajo reconocerlo, y cuesta trabajo decirlo, aunque puedo aceptar que te amo pero de otra manera, como compañera, como amiga, como confidente, pero ya no como a la mujer como la que amé alguna vez... No quiero aventar culpas, no quiero mencionar errores, hoy no, mañana quien sabe... Hoy amanecí algo nostálgico, triste no, dicen que la nostalgia es un sentimiento que nace cuando se extrañan todas aquellas cosas buenas que pasaron y que ya no están...
Hoy te extraño, extraño esa sensación que tenía cuando te veía, cuando te pensaba, esas mariposas en el estómago cuando recibía tu llamada inesperada, cuando leía tus mensajes que tampoco esperaba, esos abrazos tan fuertes y cálidos que me dabas al momento de encontrarnos, esos besos que decían más que mil palabras, el sólo roce de tus dedos con mi piel cuando me acariciabas, el extasis al que me llevabas, la ternura de tu mirada al observarme, nos extraño...
Pero sé que la vida me tiene preparadas muchas cosas más, no me intriga ni mucho menos, pero como extraño... como extraño esa sensación... como extraño estar enamorado y sobre todo... ser correspondido...
=(
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