3 de febrero de 2010
.:.Never regret.:.
Before that, you would never shut us up. You would never tell us that something was wrong. You would never say those things about my mum. You would NEVER do all the things you've done. But after his death, you're a new person. And a worst person. Trying all the time to call the atention, to make people feel sorry for you.I realized that it was worst with time. Until I exploded. And I'm tired. And I.HATE.YOU.Everything is so clear now.My first, and my last. Goodbye. But not good luck.I wish It would be you, instead of him...Bitter tears would rain away years ago, when I was a little child and you used to fool me so easily. Now, maybe, they are full of hate and misery. Maybe they don't even "are".
.:.Abramos los ojos.:.
A veces extrañamos esos momentos de felicidad, esos momentos que sentiamos que nuestro corazón latia y latia y que parecia que nunca iba a parar, esos momentos en que nos reíamos de la nada, en los que sin querer nos transpiraban las manos, en los que no hablabamos nada o nos hablábamos todo hasta no tener saliva en la boca. Esos momentos son los que tenemos que apreciar, porque quiza nunca más en la vida tengamos posibilidad de vivirlos de nuevo y mucho más si esa felicidad es como la que nos da el amor, esa felicidad se crea de a dos, esa felicidad es la que siempre decimos NUNCA SE NOS VA A TERMINAR , vamos a estar juntos por siempre, pero ¿Quién sabe que pasara el día de mañana? Por eso no pensemos en el futuro,sino en el presente, en lo que tenemos ahora, en lo que tenemos que valorar, en todos los abrazos que tenemos que dar y que vamos a recibir, en todos los besos, en todas las caricias, en todas esas lagrimas, en todos los sentimientos y acciones que ocurren en nuestro presente, pensemos en eso y los momentos aquellos siempre quedaran guardados en nosotros.
* Increíblemente feliz, increíblemente volado, e increíblemente despreocupado. Cosa rara, sí las hay. Creo que te convertí en parte de mi sistema, en una (no tan) sana costumbre, sólo que.. algún virus o algo de eso puede haberse comido la parte que te permitía funcionar. Ahora estás en segundo plano, estás, pero no te veo, poco te siento, y no me interesás. Podés ser una cicatriz, una marca o un nulo recuerdo, eso lo elegís vos. Si querés. Por mí podés ser una cicatriz, tranquilamente. Creo que concuerda más con tu estilo: Te clavaste profundo y casi, casi, que parecés curada. Pero es todo mentira, no te vas nunca más. Y la gente se acostumbra a sus cicatrices y yo me pienso acostumbrar a vos, cueste lo que cueste, y cuando eso pase no me voy a dar cuenta porque ya voy a estar acostumbrado.
2 de febrero de 2010
.:.Just like my brains soldiers.:.
Hay veces que posta, siento que me odio. Pero no.. No es esas veces que uno piensa "ME ODIO", y listo. Tiene más que ver con mis actos que con mis sentimientos. Es raro de explicar para el que no sabe bien de que hablo, y como no pienso dar muchos detalles, probablemente si alguien lee esto difícilmente entienda algo. Es como si las cosas que hago, inconscientemente, las hiciera a propósito para seguir sintiendome mal por cosas que deberian estar en el pasado, pero que nunca van a estarlo, porque están muy presentes en algún rinconcito de mi y no quieren irse, y yo no quiero sacarlas, porque hablan de quien soy (cuando las dejo hablar). Es feo extrañar a alguien porque vive lejos, es feo extrañar a alguien porque se murió, es feo extrañar a alguien por millones de motivos que no tengo ni ganas de enumerar. Pero extrañarla porque hiciste lo imposible para borrarlo de tu vida? Es horrible =( Odio sentir eso, juro que es una de las cosas más feas que se me ocurren! Al menos a esta hora, y en esta situación. Al menos después de ver fotos, y leer cosas, y sentirme más perdido que antes, más fracasado? Más desilusionado por un lado, más lleno de odio por el otro. Y pensar, dar vueltas con el mismo tema otra vez, después de más de un año que no se nada sobre eso, volver a sentirme mal por estar tan ausente. Y pensar, "pero si la ausente es ella". Y decir, nono, no es verdad. Aunque sí lo sea. ¿A quién le importa? Cualquier cosa por hacer una vez más luchar mis dos bandos de soldaditos cerebrales (hacía mucho que no los usaba). Los de un lado, tirando por el "ya lo olvidaste". Los del otro, gritando "nunca vas a poder". Y yo creyendole a los primeros y haciendole caso a los segundos, me siento tan ingenuo e impotente.[ES TAN DIFICIL ESCRIBIR SIN DECIR NADA EN LO ABSOLUTO...]"Poder decir adiós es crecer" dice Cerati, en mi oreja en este preciso momento. ¿Pero que pasa si nunca le dije adiós? ¿Si nunca me dí ni le dí esa oportunidad? ¿Si nunca dejé que las cosas terminaran como se debe? Ésto pasa. Me torturo, y sabiendo que no hay una solución decido repetir la historia una y otra, y otra vez. Entro, miro, leo, lloro, odio ser humano, me odio a mí mismo, la odio a ella, me termino de convencer de que siempre va a estar presente, se lo cuento a alguien y asunto olvidado por un par de meses, hasta que otra vez entro, miro, leo, etc. Hoy llegué a la conclusión de que hay dos palabras que pienso decir por última vez, y sentir hasta nunca. Al menos, en este contexto, referidas a esta persona, cuyos oídos se dieron el gusto de escuchar una vez en circunstancias indefinidas."Te Amo", y ya no más. Dejame vivir. Dejame ser feliz. Dejame acordarme de lo bueno que pasamos, y olvidarme del resto, incluso del "final" si es que alguna vez lo fue. Cuando tenga la fuerza suficiente, por ahí lo escuches, con palabras mejor elegidas, con un tono de voz que no es característico en mí, y quizás hasta llueva y nos acordemos de la puta columna y nos riamos. Y si nunca tengo esa fuerza, entonces voy a sentir siempre que todo fue mi culpa y en el fondo voy a saber que es una mentira grande, pero que mis soldaditos siempre van a ganar de tu lado. Punto.
Una vieja espina sigue ahí sin dejar de sangrar,Una nueva página ha sido escrita."
¿Que carajo hago pensando en vos en lugar de dormir?
Una vieja espina sigue ahí sin dejar de sangrar,Una nueva página ha sido escrita."
¿Que carajo hago pensando en vos en lugar de dormir?
1 de enero de 2010
.:.Me siento raro, tengo un deseo...:.
Quiero poder darte todo lo que alguna vez soñaste. Quiero que por mi te olvides de todo el resto. Quiero decirte 100 veces y más lo mucho que te quiero y que te necesito. Y todo lo que te extraño, y que te amo y nunca dejé de hacerlo. Quiero que lo sepas, necesito que lo sepas, para poder soñar tranquilo, para poder tener esa paz que me falta hace mucho. Para que sea una cosa menos, y una cosa más. Quiero verte. Quiero verte, pero en serio. No de lejos, quiero verte, tenerte al lado, sentirte cerca, escucharte hablar, oler tu perfume, mirarte a los ojos. Quiero verte. Ya no se que mierda hacer, se me acaban las formas y los medios, se me acaban las ganas, se me acaba el coraje, señor miedo toca la puerta y ahí cagaste. No hay vuelta atrás. A partir de ahí, sos vos la que mueve los hilos.
Creo que es estúpido que te ame tanto en proporción a lo poco que somos, y sabés que? No me importa. Siempre hago cosas estúpidas, pero hay cosas que me importan mucho más. Me destruye saber que estás mal y no puedo hacer nada, me hace mal, ME SIENTO VACÍO, me mata escuchar lo que ya sabía pero no quería ver, quiero verte, hacerte bien, hacerte felíz. No puedo seguir enterandome de las cosas y mirarlas de afuera y con los brazos cruzados. A pesar de todo te sigo considerando mi amiga, y no puedo. Quiero poder darte todo lo que alguna vez soñaste. Y todo otra vez...
Te amo.
Creo que es estúpido que te ame tanto en proporción a lo poco que somos, y sabés que? No me importa. Siempre hago cosas estúpidas, pero hay cosas que me importan mucho más. Me destruye saber que estás mal y no puedo hacer nada, me hace mal, ME SIENTO VACÍO, me mata escuchar lo que ya sabía pero no quería ver, quiero verte, hacerte bien, hacerte felíz. No puedo seguir enterandome de las cosas y mirarlas de afuera y con los brazos cruzados. A pesar de todo te sigo considerando mi amiga, y no puedo. Quiero poder darte todo lo que alguna vez soñaste. Y todo otra vez...
Te amo.
Siempre es tu culpa cuando no me quiero despertar...
Escrito el 07/03/09 (recién empezadito) con un lápiz que escribe feo, en un cuaderno viejo y en la cama, disponiendome a dormir:
Pienso mucho en vos, a veces. Capaz más de lo que debería. A veces me gustaría mucho (MUCHO) saber si vos también desperdicias mañanas, tardes, noches (mediodías casi nunca, siempre estoy en otra), sueños en mí.. Como yo "desperdicio" (no tanto) en vos.
No quiero terminar de admitirme (y admitirles) que esta vez es diferente.. que pasa algo hace unos meses, y algo más todos los dias, y algo que me había pasado nada más que una vez hace mucho (y salió tan, tan mal, que creí que iba a ser una constante las próximas, si las había). No quiero porque me da una zarrrrrpada cantidad de miedo si no te pasa lo mismo a vos.
Basta de dar vueltas, me voy a dormir. A desperdiciar otra noche, otro sueño, en.. quien más va a ser? Que duermas bien vos también. Yo voy a tratar de aparecerme por allá, por tu noche. Te quiero.
Pienso mucho en vos, a veces. Capaz más de lo que debería. A veces me gustaría mucho (MUCHO) saber si vos también desperdicias mañanas, tardes, noches (mediodías casi nunca, siempre estoy en otra), sueños en mí.. Como yo "desperdicio" (no tanto) en vos.
No quiero terminar de admitirme (y admitirles) que esta vez es diferente.. que pasa algo hace unos meses, y algo más todos los dias, y algo que me había pasado nada más que una vez hace mucho (y salió tan, tan mal, que creí que iba a ser una constante las próximas, si las había). No quiero porque me da una zarrrrrpada cantidad de miedo si no te pasa lo mismo a vos.
Basta de dar vueltas, me voy a dormir. A desperdiciar otra noche, otro sueño, en.. quien más va a ser? Que duermas bien vos también. Yo voy a tratar de aparecerme por allá, por tu noche. Te quiero.
Decisiones!
Voy viendo que llegan momentos en mi vida en los que me siento encerrado. Muchas veces me planteo estas cosas cuando no me gusta lo que estoy haciendo, cuando no estoy conforme, cuando siento que podría estar haciendo algo mejor (y que no voy a poder repetir más adelante) mientras en realidad hago algo choto o innecesario, que tengo toda la vida para hacer.
Llegan momentos que pienso que se va todo al carajo y tengo que hacer algo. Que necesito pararme en el borde del edificio más alto y saltar, porque sé que puedo volar si quiero. Que tengo que dejar de soñar con relojes (literalmente).
Llegan momentos que miro para atrás (incluso si pienso que nunca, NUNCA tendría que haber aprendido a mirar para atrás) y me doy cuenta de que voy en picada, de que algo no me deja levantarme, de que tengo que torcer drásticamente el rumbo y después dejar que las consecuencias sean eso, simples consecuencias, y adaptarme a ellas, o intentar modificarlas. Porque realmente una vida sin problemas que solucionar, sin ideas que desarmar, es matar el tiempo a lo bobo (no se donde leí eso hoy, pero sentí que tenía razón), es contratar un container para tirar todos tus sueños, es desperdiciar en boludeces algo tan zarpado como vivir.
Me acuerdo que, cuando era chico (y a veces no tanto), con determinados videojuegos los jugaba de manera que fueran más dificiles al pedo, porque así eran más divertidos... Le agregaba problemas o dificultades innecesarias, dejaba agujeros en el tetris para probar mi ingenio y mis formas de zafarlo, buscaba diferentes formas de morirme en algunos juegos en los que no era posible, le daba ventaja a los otros autitos en los juegos de carreras o me "olvidaba" de colectar ciertos items en juegos en los que sin eso no pasabas, para tener que volver a buscarlos.
Me doy cuenta que es mi forma de jugar en mi vida, no es que haga las cagadas a propósito, pero trato siempre, SIEMPRE de sacar algo bueno de cada una cuando pasan, algo que aunque sea se asemeje a lo divertido, algo que me permita aprender. Siempre y cuando esté jugando únicamente con mi vida.
Llegan momentos que me paro frente a dos caminos y (contrario de mi costumbre) elijo el irreversible. Algo así como en "El gran pez", cuando Edward se va del pueblo y, a diferencia del resto de la gente, precavida y calculadora, se deja llevar, y elige el otro camino, el misterioso, el que él necesitaba conocer para quedarse conforme, aún sabiendo que era peligroso y arriesgado, y que muy probablemente era una decisión inmadura, infantil y descabellada.
Pero él necesita eso y al igual que yo, de lo que decide no se arrepiente, nunca, sin importar los resultados que traiga.
"Contrario de mi costumbre" digo, porque suelo elegir la opción reversible como solución a cada problema, confiando y sabiendo que más adelante puedo volver a como las cosas eran antes, o tomar el otro camino con más seguridad, habiendolo investigado y pensado con tiempo.
Pero hay veces que no confío en el tiempo. Hay veces que la opción reversible sí, es segura, pero no promete. En cambio, la otra, la que no tiene vuelta atrás, es única. Es irrepetible. Promete y mucho, vale la pena y te vuela la cabeza. Hay veces que hay sólo dos momentos para hacer las cosas: ahora o nunca. Y ambos son irreversibles. Pero si elegís nunca, de esa sí te vas a arrepentir.
Hace un rato tuve una charla por teléfono, que me hizo (sin querer) pensar todas estas cuestiones. Ordenarlas mejor dicho. Llevaban meses dando vueltas por ahí y no había forma de encontrar las puntas y empezar a desenrroscar.
Sin embargo, (no se si gracias a quien me atendió, o a mi costumbre de hablar solo pero necesitar alguien que me escuche y me pregunte las cosas justas para darme cuenta que estaba todo ahí, simplemente que no sabía por donde correrlo), mi cabeza hoy a la noche colapsó. Me di cuenta de que, una vez más, como tantas otras, necesito un cambio. Que hay cosas que tengo que hacer ahora, y que son oportunidades que llegan y no puedo saludarlas de lejos. Que están ahí, que no pienso decir no, ni dejar que nada ni nadie me obligue a hacerlo.
Me di cuenta que estoy perdiendo tiempo en cosas que ya voy a poder retomar, que si bien ya perdí bastante, todavía tiene arreglo. Que me hago un favor (y seguramente se lo hago a otros, también) en perder un poquito más de tiempo con algo, pero ganar mucho más con otras cosas a cambio.
Me di cuenta que no importa cuán negado estoy, hay ciertas cosas que no puedo seguir negándome a mí mismo ni a nadie, que tengo que empezar a seguirlas y descubrir a donde me llevan, tropezarme si es necesario, intentando no caerme; levantarme si me caigo, y seguir. Me di cuenta que la opinión del resto en este caso me importa poco, sobre todo si es negativa o contraria a mi idea, no porque no quiera escucharla o no la tolere, sino porque no hay forma de hacerme cambiar de opinión. Por primera vez en bastante tiempo sé lo que quiero, sé que puedo tenerlo, sé cuando, donde... Sé quien. Sé como hacerlo, como lograrlo, y lo que no sé, es que forma va a ir tomando, pero esa es justamente la gracia. Y quiero saberlo. Y eso me hace sentir bien. Por primera vez (también) en mucho tiempo, estoy bien.
Balanceo y da positivo, no importa cuanto cargue del otro lado, o la balanza anda muy mal o eso tan chiquito de un lado tiene un peso mutante, porque me llena, me carga y me satura de alegría, y de necesidad de guardarlo en el bolsillo y no largarlo más. Estoy bien, y me alegra poder decirlo, me alegra poder escribir que descubrí algo que me hace bien y que me la voy a jugar por eso. Porque lo necesito, porque lo quiero, porque muchas veces lo extraño, y simplemente por la puta razón de que me hace bien.
Decidí cosas que no sólo ya había decidido, sino que sabía y sé total y completamente que son lo que quiero hacer. Pero me daba miedo las consecuencias, me daba miedo que me miren mal, que me lo reprochen, que no les guste. Me daba miedo que la idea de volar sea más una ilusión que una realidad. Me daba miedo todo eso y mil cosas más que seguro jamás supe ni voy a saber, necesitaría años para pensarlas y escribirlas todas. Y más años aún para convencerme de que no tengo que escuchar al miedo; de que no es un buen amigo.
Decidí cosas que sé que me van a hacer bien, al menos a largo plazo. Que sé que no me voy a arrepentir. Que espero que las entiendan, las acepten, me acompañen. Que las necesito para poder seguir. Que si la oportunidad está ahí adelante de mi naríz, qué estoy haciendo que no estiro la mano para agarrarla? Que quizás no sean tan importantes ni se merezcan semejante post, pero sentí que igual tenía que hacerlo, porque para mí son algo grande, un cambio importante, algo que no me había pasado, que no había sentido ni había necesitado, y que hoy sé y acepto que me la quiero jugar.
Que voy a dejar de dar vueltas. Me voy a dormir (o intentar), mañana empiezo una casi-nueva etapa. No son tan grandes los cambios, pero si marcan una (que yo sepa, y las que no sabré hasta que pasen!) consecuencia importante y que estoy dispuesto a aceptarla.Vale la pena, yo sé lo que les digo.
(No me ofende si en vez de mirarme feo me comprenden. De verdad, al que lo entienda mil gracias)
Fede.
Llegan momentos que pienso que se va todo al carajo y tengo que hacer algo. Que necesito pararme en el borde del edificio más alto y saltar, porque sé que puedo volar si quiero. Que tengo que dejar de soñar con relojes (literalmente).
Llegan momentos que miro para atrás (incluso si pienso que nunca, NUNCA tendría que haber aprendido a mirar para atrás) y me doy cuenta de que voy en picada, de que algo no me deja levantarme, de que tengo que torcer drásticamente el rumbo y después dejar que las consecuencias sean eso, simples consecuencias, y adaptarme a ellas, o intentar modificarlas. Porque realmente una vida sin problemas que solucionar, sin ideas que desarmar, es matar el tiempo a lo bobo (no se donde leí eso hoy, pero sentí que tenía razón), es contratar un container para tirar todos tus sueños, es desperdiciar en boludeces algo tan zarpado como vivir.
Me acuerdo que, cuando era chico (y a veces no tanto), con determinados videojuegos los jugaba de manera que fueran más dificiles al pedo, porque así eran más divertidos... Le agregaba problemas o dificultades innecesarias, dejaba agujeros en el tetris para probar mi ingenio y mis formas de zafarlo, buscaba diferentes formas de morirme en algunos juegos en los que no era posible, le daba ventaja a los otros autitos en los juegos de carreras o me "olvidaba" de colectar ciertos items en juegos en los que sin eso no pasabas, para tener que volver a buscarlos.
Me doy cuenta que es mi forma de jugar en mi vida, no es que haga las cagadas a propósito, pero trato siempre, SIEMPRE de sacar algo bueno de cada una cuando pasan, algo que aunque sea se asemeje a lo divertido, algo que me permita aprender. Siempre y cuando esté jugando únicamente con mi vida.
Llegan momentos que me paro frente a dos caminos y (contrario de mi costumbre) elijo el irreversible. Algo así como en "El gran pez", cuando Edward se va del pueblo y, a diferencia del resto de la gente, precavida y calculadora, se deja llevar, y elige el otro camino, el misterioso, el que él necesitaba conocer para quedarse conforme, aún sabiendo que era peligroso y arriesgado, y que muy probablemente era una decisión inmadura, infantil y descabellada.
Pero él necesita eso y al igual que yo, de lo que decide no se arrepiente, nunca, sin importar los resultados que traiga.
"Contrario de mi costumbre" digo, porque suelo elegir la opción reversible como solución a cada problema, confiando y sabiendo que más adelante puedo volver a como las cosas eran antes, o tomar el otro camino con más seguridad, habiendolo investigado y pensado con tiempo.
Pero hay veces que no confío en el tiempo. Hay veces que la opción reversible sí, es segura, pero no promete. En cambio, la otra, la que no tiene vuelta atrás, es única. Es irrepetible. Promete y mucho, vale la pena y te vuela la cabeza. Hay veces que hay sólo dos momentos para hacer las cosas: ahora o nunca. Y ambos son irreversibles. Pero si elegís nunca, de esa sí te vas a arrepentir.
Hace un rato tuve una charla por teléfono, que me hizo (sin querer) pensar todas estas cuestiones. Ordenarlas mejor dicho. Llevaban meses dando vueltas por ahí y no había forma de encontrar las puntas y empezar a desenrroscar.
Sin embargo, (no se si gracias a quien me atendió, o a mi costumbre de hablar solo pero necesitar alguien que me escuche y me pregunte las cosas justas para darme cuenta que estaba todo ahí, simplemente que no sabía por donde correrlo), mi cabeza hoy a la noche colapsó. Me di cuenta de que, una vez más, como tantas otras, necesito un cambio. Que hay cosas que tengo que hacer ahora, y que son oportunidades que llegan y no puedo saludarlas de lejos. Que están ahí, que no pienso decir no, ni dejar que nada ni nadie me obligue a hacerlo.
Me di cuenta que estoy perdiendo tiempo en cosas que ya voy a poder retomar, que si bien ya perdí bastante, todavía tiene arreglo. Que me hago un favor (y seguramente se lo hago a otros, también) en perder un poquito más de tiempo con algo, pero ganar mucho más con otras cosas a cambio.
Me di cuenta que no importa cuán negado estoy, hay ciertas cosas que no puedo seguir negándome a mí mismo ni a nadie, que tengo que empezar a seguirlas y descubrir a donde me llevan, tropezarme si es necesario, intentando no caerme; levantarme si me caigo, y seguir. Me di cuenta que la opinión del resto en este caso me importa poco, sobre todo si es negativa o contraria a mi idea, no porque no quiera escucharla o no la tolere, sino porque no hay forma de hacerme cambiar de opinión. Por primera vez en bastante tiempo sé lo que quiero, sé que puedo tenerlo, sé cuando, donde... Sé quien. Sé como hacerlo, como lograrlo, y lo que no sé, es que forma va a ir tomando, pero esa es justamente la gracia. Y quiero saberlo. Y eso me hace sentir bien. Por primera vez (también) en mucho tiempo, estoy bien.
Balanceo y da positivo, no importa cuanto cargue del otro lado, o la balanza anda muy mal o eso tan chiquito de un lado tiene un peso mutante, porque me llena, me carga y me satura de alegría, y de necesidad de guardarlo en el bolsillo y no largarlo más. Estoy bien, y me alegra poder decirlo, me alegra poder escribir que descubrí algo que me hace bien y que me la voy a jugar por eso. Porque lo necesito, porque lo quiero, porque muchas veces lo extraño, y simplemente por la puta razón de que me hace bien.
Decidí cosas que no sólo ya había decidido, sino que sabía y sé total y completamente que son lo que quiero hacer. Pero me daba miedo las consecuencias, me daba miedo que me miren mal, que me lo reprochen, que no les guste. Me daba miedo que la idea de volar sea más una ilusión que una realidad. Me daba miedo todo eso y mil cosas más que seguro jamás supe ni voy a saber, necesitaría años para pensarlas y escribirlas todas. Y más años aún para convencerme de que no tengo que escuchar al miedo; de que no es un buen amigo.
Decidí cosas que sé que me van a hacer bien, al menos a largo plazo. Que sé que no me voy a arrepentir. Que espero que las entiendan, las acepten, me acompañen. Que las necesito para poder seguir. Que si la oportunidad está ahí adelante de mi naríz, qué estoy haciendo que no estiro la mano para agarrarla? Que quizás no sean tan importantes ni se merezcan semejante post, pero sentí que igual tenía que hacerlo, porque para mí son algo grande, un cambio importante, algo que no me había pasado, que no había sentido ni había necesitado, y que hoy sé y acepto que me la quiero jugar.
Que voy a dejar de dar vueltas. Me voy a dormir (o intentar), mañana empiezo una casi-nueva etapa. No son tan grandes los cambios, pero si marcan una (que yo sepa, y las que no sabré hasta que pasen!) consecuencia importante y que estoy dispuesto a aceptarla.Vale la pena, yo sé lo que les digo.
(No me ofende si en vez de mirarme feo me comprenden. De verdad, al que lo entienda mil gracias)
Fede.
.:.¿Por qué? II.:.
Ella me pregunto por qué publico lo que escribo, por qué siento esa necesidad de que esté en algún lado y por qué no simplemente lo escribo y guardo en algún rincón de mi máquina. Creo que mi respuesta fue algo como que, a veces, me gustaba que otros lean lo que tengo para decir porque capaz sin darme cuenta ayudo a alguien, o alguien se ilumina y descubre que su vida tiene solución. Capaz mi respuesta no fue esa y me falla la memoria, pero me gusta. Otras veces, escribo (y publico) porque siento la necesidad de descargarme, porque me pasa algo y no sé a quien contarselo y entonces decido contarselo a quien quiera saber, y así siento o pienso que finalmente alguien me lee (o "escucha"), aunque no esté seguro de que sea verdad, y ya no me siento tan solo ni tan aislado en mi mismo.
En realidad podría decirse que hay un motivo mucho más obvio y menos elaborado. Para qué escribe un escritor? Yo creo que simplemente necesita expresarse (como casi todo el mundo), pero también necesita que lo lean, gritarle al mundo su opinión sobre algo, o nada más contar una historia, un suceso de forma objetiva, o un momento desde un punto de vista más subjetivo y emocional. Para expresarse le basta con escribir en un cuaderno o bloc de notas..., pero que lo lean ya es otro tema. Dudo que Wilde o Shakespeare escribieran por plata, o Borges, y García Marquez, y Poe, sobre todo porque dudo que escribir les dejara mucho. Sin embargo lo hacían, cada uno escribia por lo suyo y sobre lo suyo, y tambien cada "escritor", cada amateur (y porqué no, cada blogger) lo hace por lo suyo, probablemente sin siquiera soñar llegar a ser como Wilde y toda la otra comitiva.
No es que yo me considere escritor (no digo que nunca haya soñado serlo, pero ese es otro tema, cuando el talento no está, no está; y no hay más vuelta que darle, y se termina uno conformando con lo que puede hacer) pero muchas veces siento como uno, y actuo idem. Si me enamoro, si estoy triste, si veo un perro o si me tomo una Coca, necesito contarlo porque estoy seguro (aunque no debería) de que va a haber alguien leyendo, alguien que quizás (quizás no) le importe. Y porque quizás (quizás no) produzca un cambio en esa persona, o deje una marca. Ya, ya, no digo que ver un perro y contarlo va a dejar algo grabado en quien me lea, no me refería a eso, pero sí cuando me derivo en boludeces profundas sobre la vida, la muerte, el amor, lo cotidiano, la naturaleza, mi forma de ser y mi forma de hacer...
Es como que nunca me había (ni habían) preguntado por qué. Por qué tengo un blog (varios), por qué siento la necesidad de publicar las cosas que escribo, por qué muchas veces me reprimo y decido no publicar otras (que no por eso quiere decir que no las escriba). Sé que hay más motivos de los que mencioné arriba (sé que son un ejemplo de esas cosas que cada tanto me reprimo, y por eso no pienso contarlo), simplemente son los que pensé cuando ella me preguntó, y ahora, mientras me acuerdo de la conversación de esa mañana y de los motivos que di (y los que olvidé dar). Y quería que quedaran en algún lado, quería que eso no se pierda, quería no olvidarme nunca la razón por la que una vez me senté frente a la compu y me abrí un blog. Porque dudo mucho que alguna vez escriba y publique un libro y mucho más dudo que gane algo con eso, pero sí estoy seguro de que un artista (es que de a poquito estoy aprendiendo a considerarme uno) nace de su necesidad de expresarse y contar cosas, y escribir es una de las tantas formas que encontré para eso. Que bueno que fue ese día, me hice un gran favor :)
En realidad podría decirse que hay un motivo mucho más obvio y menos elaborado. Para qué escribe un escritor? Yo creo que simplemente necesita expresarse (como casi todo el mundo), pero también necesita que lo lean, gritarle al mundo su opinión sobre algo, o nada más contar una historia, un suceso de forma objetiva, o un momento desde un punto de vista más subjetivo y emocional. Para expresarse le basta con escribir en un cuaderno o bloc de notas..., pero que lo lean ya es otro tema. Dudo que Wilde o Shakespeare escribieran por plata, o Borges, y García Marquez, y Poe, sobre todo porque dudo que escribir les dejara mucho. Sin embargo lo hacían, cada uno escribia por lo suyo y sobre lo suyo, y tambien cada "escritor", cada amateur (y porqué no, cada blogger) lo hace por lo suyo, probablemente sin siquiera soñar llegar a ser como Wilde y toda la otra comitiva.
No es que yo me considere escritor (no digo que nunca haya soñado serlo, pero ese es otro tema, cuando el talento no está, no está; y no hay más vuelta que darle, y se termina uno conformando con lo que puede hacer) pero muchas veces siento como uno, y actuo idem. Si me enamoro, si estoy triste, si veo un perro o si me tomo una Coca, necesito contarlo porque estoy seguro (aunque no debería) de que va a haber alguien leyendo, alguien que quizás (quizás no) le importe. Y porque quizás (quizás no) produzca un cambio en esa persona, o deje una marca. Ya, ya, no digo que ver un perro y contarlo va a dejar algo grabado en quien me lea, no me refería a eso, pero sí cuando me derivo en boludeces profundas sobre la vida, la muerte, el amor, lo cotidiano, la naturaleza, mi forma de ser y mi forma de hacer...
Es como que nunca me había (ni habían) preguntado por qué. Por qué tengo un blog (varios), por qué siento la necesidad de publicar las cosas que escribo, por qué muchas veces me reprimo y decido no publicar otras (que no por eso quiere decir que no las escriba). Sé que hay más motivos de los que mencioné arriba (sé que son un ejemplo de esas cosas que cada tanto me reprimo, y por eso no pienso contarlo), simplemente son los que pensé cuando ella me preguntó, y ahora, mientras me acuerdo de la conversación de esa mañana y de los motivos que di (y los que olvidé dar). Y quería que quedaran en algún lado, quería que eso no se pierda, quería no olvidarme nunca la razón por la que una vez me senté frente a la compu y me abrí un blog. Porque dudo mucho que alguna vez escriba y publique un libro y mucho más dudo que gane algo con eso, pero sí estoy seguro de que un artista (es que de a poquito estoy aprendiendo a considerarme uno) nace de su necesidad de expresarse y contar cosas, y escribir es una de las tantas formas que encontré para eso. Que bueno que fue ese día, me hice un gran favor :)
.:.Anti-Wishes.:.
No quiero perder tiempo pensando en vos, cuando puedo aprovecharlo teniendote al lado. No quiero alejarme con la excusa de que nos va a unir el destino, cuando sé perfectamente que hay que ayudarlo, que no le hace favores a nadie. No quiero atarte sabiendo que puedo darte una punta de la soga y que caminemos unidos simplemente por elección. No quiero verte con otro, porque sé que soy el mejor para vos. No quiero buscar a otra, porque sé que me hacés bien y sos, también, la mejor para mí. No quiero imaginarnos lejos, porque sé que estás más cerca de lo que ambos pensamos. No quiero perderme un solo abrazo, un solo mensaje, un solo segundo, una sola sonrisa ni una sola mirada. No quiero perderme. No quiero perderte.
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