3 de febrero de 2010
* Increíblemente feliz, increíblemente volado, e increíblemente despreocupado. Cosa rara, sí las hay. Creo que te convertí en parte de mi sistema, en una (no tan) sana costumbre, sólo que.. algún virus o algo de eso puede haberse comido la parte que te permitía funcionar. Ahora estás en segundo plano, estás, pero no te veo, poco te siento, y no me interesás. Podés ser una cicatriz, una marca o un nulo recuerdo, eso lo elegís vos. Si querés. Por mí podés ser una cicatriz, tranquilamente. Creo que concuerda más con tu estilo: Te clavaste profundo y casi, casi, que parecés curada. Pero es todo mentira, no te vas nunca más. Y la gente se acostumbra a sus cicatrices y yo me pienso acostumbrar a vos, cueste lo que cueste, y cuando eso pase no me voy a dar cuenta porque ya voy a estar acostumbrado.
