Quiero poder darte todo lo que alguna vez soñaste. Quiero que por mi te olvides de todo el resto. Quiero decirte 100 veces y más lo mucho que te quiero y que te necesito. Y todo lo que te extraño, y que te amo y nunca dejé de hacerlo. Quiero que lo sepas, necesito que lo sepas, para poder soñar tranquilo, para poder tener esa paz que me falta hace mucho. Para que sea una cosa menos, y una cosa más. Quiero verte. Quiero verte, pero en serio. No de lejos, quiero verte, tenerte al lado, sentirte cerca, escucharte hablar, oler tu perfume, mirarte a los ojos. Quiero verte. Ya no se que mierda hacer, se me acaban las formas y los medios, se me acaban las ganas, se me acaba el coraje, señor miedo toca la puerta y ahí cagaste. No hay vuelta atrás. A partir de ahí, sos vos la que mueve los hilos.
Creo que es estúpido que te ame tanto en proporción a lo poco que somos, y sabés que? No me importa. Siempre hago cosas estúpidas, pero hay cosas que me importan mucho más. Me destruye saber que estás mal y no puedo hacer nada, me hace mal, ME SIENTO VACÍO, me mata escuchar lo que ya sabía pero no quería ver, quiero verte, hacerte bien, hacerte felíz. No puedo seguir enterandome de las cosas y mirarlas de afuera y con los brazos cruzados. A pesar de todo te sigo considerando mi amiga, y no puedo. Quiero poder darte todo lo que alguna vez soñaste. Y todo otra vez...
Te amo.
1 de enero de 2010
Siempre es tu culpa cuando no me quiero despertar...
Escrito el 07/03/09 (recién empezadito) con un lápiz que escribe feo, en un cuaderno viejo y en la cama, disponiendome a dormir:
Pienso mucho en vos, a veces. Capaz más de lo que debería. A veces me gustaría mucho (MUCHO) saber si vos también desperdicias mañanas, tardes, noches (mediodías casi nunca, siempre estoy en otra), sueños en mí.. Como yo "desperdicio" (no tanto) en vos.
No quiero terminar de admitirme (y admitirles) que esta vez es diferente.. que pasa algo hace unos meses, y algo más todos los dias, y algo que me había pasado nada más que una vez hace mucho (y salió tan, tan mal, que creí que iba a ser una constante las próximas, si las había). No quiero porque me da una zarrrrrpada cantidad de miedo si no te pasa lo mismo a vos.
Basta de dar vueltas, me voy a dormir. A desperdiciar otra noche, otro sueño, en.. quien más va a ser? Que duermas bien vos también. Yo voy a tratar de aparecerme por allá, por tu noche. Te quiero.
Pienso mucho en vos, a veces. Capaz más de lo que debería. A veces me gustaría mucho (MUCHO) saber si vos también desperdicias mañanas, tardes, noches (mediodías casi nunca, siempre estoy en otra), sueños en mí.. Como yo "desperdicio" (no tanto) en vos.
No quiero terminar de admitirme (y admitirles) que esta vez es diferente.. que pasa algo hace unos meses, y algo más todos los dias, y algo que me había pasado nada más que una vez hace mucho (y salió tan, tan mal, que creí que iba a ser una constante las próximas, si las había). No quiero porque me da una zarrrrrpada cantidad de miedo si no te pasa lo mismo a vos.
Basta de dar vueltas, me voy a dormir. A desperdiciar otra noche, otro sueño, en.. quien más va a ser? Que duermas bien vos también. Yo voy a tratar de aparecerme por allá, por tu noche. Te quiero.
Decisiones!
Voy viendo que llegan momentos en mi vida en los que me siento encerrado. Muchas veces me planteo estas cosas cuando no me gusta lo que estoy haciendo, cuando no estoy conforme, cuando siento que podría estar haciendo algo mejor (y que no voy a poder repetir más adelante) mientras en realidad hago algo choto o innecesario, que tengo toda la vida para hacer.
Llegan momentos que pienso que se va todo al carajo y tengo que hacer algo. Que necesito pararme en el borde del edificio más alto y saltar, porque sé que puedo volar si quiero. Que tengo que dejar de soñar con relojes (literalmente).
Llegan momentos que miro para atrás (incluso si pienso que nunca, NUNCA tendría que haber aprendido a mirar para atrás) y me doy cuenta de que voy en picada, de que algo no me deja levantarme, de que tengo que torcer drásticamente el rumbo y después dejar que las consecuencias sean eso, simples consecuencias, y adaptarme a ellas, o intentar modificarlas. Porque realmente una vida sin problemas que solucionar, sin ideas que desarmar, es matar el tiempo a lo bobo (no se donde leí eso hoy, pero sentí que tenía razón), es contratar un container para tirar todos tus sueños, es desperdiciar en boludeces algo tan zarpado como vivir.
Me acuerdo que, cuando era chico (y a veces no tanto), con determinados videojuegos los jugaba de manera que fueran más dificiles al pedo, porque así eran más divertidos... Le agregaba problemas o dificultades innecesarias, dejaba agujeros en el tetris para probar mi ingenio y mis formas de zafarlo, buscaba diferentes formas de morirme en algunos juegos en los que no era posible, le daba ventaja a los otros autitos en los juegos de carreras o me "olvidaba" de colectar ciertos items en juegos en los que sin eso no pasabas, para tener que volver a buscarlos.
Me doy cuenta que es mi forma de jugar en mi vida, no es que haga las cagadas a propósito, pero trato siempre, SIEMPRE de sacar algo bueno de cada una cuando pasan, algo que aunque sea se asemeje a lo divertido, algo que me permita aprender. Siempre y cuando esté jugando únicamente con mi vida.
Llegan momentos que me paro frente a dos caminos y (contrario de mi costumbre) elijo el irreversible. Algo así como en "El gran pez", cuando Edward se va del pueblo y, a diferencia del resto de la gente, precavida y calculadora, se deja llevar, y elige el otro camino, el misterioso, el que él necesitaba conocer para quedarse conforme, aún sabiendo que era peligroso y arriesgado, y que muy probablemente era una decisión inmadura, infantil y descabellada.
Pero él necesita eso y al igual que yo, de lo que decide no se arrepiente, nunca, sin importar los resultados que traiga.
"Contrario de mi costumbre" digo, porque suelo elegir la opción reversible como solución a cada problema, confiando y sabiendo que más adelante puedo volver a como las cosas eran antes, o tomar el otro camino con más seguridad, habiendolo investigado y pensado con tiempo.
Pero hay veces que no confío en el tiempo. Hay veces que la opción reversible sí, es segura, pero no promete. En cambio, la otra, la que no tiene vuelta atrás, es única. Es irrepetible. Promete y mucho, vale la pena y te vuela la cabeza. Hay veces que hay sólo dos momentos para hacer las cosas: ahora o nunca. Y ambos son irreversibles. Pero si elegís nunca, de esa sí te vas a arrepentir.
Hace un rato tuve una charla por teléfono, que me hizo (sin querer) pensar todas estas cuestiones. Ordenarlas mejor dicho. Llevaban meses dando vueltas por ahí y no había forma de encontrar las puntas y empezar a desenrroscar.
Sin embargo, (no se si gracias a quien me atendió, o a mi costumbre de hablar solo pero necesitar alguien que me escuche y me pregunte las cosas justas para darme cuenta que estaba todo ahí, simplemente que no sabía por donde correrlo), mi cabeza hoy a la noche colapsó. Me di cuenta de que, una vez más, como tantas otras, necesito un cambio. Que hay cosas que tengo que hacer ahora, y que son oportunidades que llegan y no puedo saludarlas de lejos. Que están ahí, que no pienso decir no, ni dejar que nada ni nadie me obligue a hacerlo.
Me di cuenta que estoy perdiendo tiempo en cosas que ya voy a poder retomar, que si bien ya perdí bastante, todavía tiene arreglo. Que me hago un favor (y seguramente se lo hago a otros, también) en perder un poquito más de tiempo con algo, pero ganar mucho más con otras cosas a cambio.
Me di cuenta que no importa cuán negado estoy, hay ciertas cosas que no puedo seguir negándome a mí mismo ni a nadie, que tengo que empezar a seguirlas y descubrir a donde me llevan, tropezarme si es necesario, intentando no caerme; levantarme si me caigo, y seguir. Me di cuenta que la opinión del resto en este caso me importa poco, sobre todo si es negativa o contraria a mi idea, no porque no quiera escucharla o no la tolere, sino porque no hay forma de hacerme cambiar de opinión. Por primera vez en bastante tiempo sé lo que quiero, sé que puedo tenerlo, sé cuando, donde... Sé quien. Sé como hacerlo, como lograrlo, y lo que no sé, es que forma va a ir tomando, pero esa es justamente la gracia. Y quiero saberlo. Y eso me hace sentir bien. Por primera vez (también) en mucho tiempo, estoy bien.
Balanceo y da positivo, no importa cuanto cargue del otro lado, o la balanza anda muy mal o eso tan chiquito de un lado tiene un peso mutante, porque me llena, me carga y me satura de alegría, y de necesidad de guardarlo en el bolsillo y no largarlo más. Estoy bien, y me alegra poder decirlo, me alegra poder escribir que descubrí algo que me hace bien y que me la voy a jugar por eso. Porque lo necesito, porque lo quiero, porque muchas veces lo extraño, y simplemente por la puta razón de que me hace bien.
Decidí cosas que no sólo ya había decidido, sino que sabía y sé total y completamente que son lo que quiero hacer. Pero me daba miedo las consecuencias, me daba miedo que me miren mal, que me lo reprochen, que no les guste. Me daba miedo que la idea de volar sea más una ilusión que una realidad. Me daba miedo todo eso y mil cosas más que seguro jamás supe ni voy a saber, necesitaría años para pensarlas y escribirlas todas. Y más años aún para convencerme de que no tengo que escuchar al miedo; de que no es un buen amigo.
Decidí cosas que sé que me van a hacer bien, al menos a largo plazo. Que sé que no me voy a arrepentir. Que espero que las entiendan, las acepten, me acompañen. Que las necesito para poder seguir. Que si la oportunidad está ahí adelante de mi naríz, qué estoy haciendo que no estiro la mano para agarrarla? Que quizás no sean tan importantes ni se merezcan semejante post, pero sentí que igual tenía que hacerlo, porque para mí son algo grande, un cambio importante, algo que no me había pasado, que no había sentido ni había necesitado, y que hoy sé y acepto que me la quiero jugar.
Que voy a dejar de dar vueltas. Me voy a dormir (o intentar), mañana empiezo una casi-nueva etapa. No son tan grandes los cambios, pero si marcan una (que yo sepa, y las que no sabré hasta que pasen!) consecuencia importante y que estoy dispuesto a aceptarla.Vale la pena, yo sé lo que les digo.
(No me ofende si en vez de mirarme feo me comprenden. De verdad, al que lo entienda mil gracias)
Fede.
Llegan momentos que pienso que se va todo al carajo y tengo que hacer algo. Que necesito pararme en el borde del edificio más alto y saltar, porque sé que puedo volar si quiero. Que tengo que dejar de soñar con relojes (literalmente).
Llegan momentos que miro para atrás (incluso si pienso que nunca, NUNCA tendría que haber aprendido a mirar para atrás) y me doy cuenta de que voy en picada, de que algo no me deja levantarme, de que tengo que torcer drásticamente el rumbo y después dejar que las consecuencias sean eso, simples consecuencias, y adaptarme a ellas, o intentar modificarlas. Porque realmente una vida sin problemas que solucionar, sin ideas que desarmar, es matar el tiempo a lo bobo (no se donde leí eso hoy, pero sentí que tenía razón), es contratar un container para tirar todos tus sueños, es desperdiciar en boludeces algo tan zarpado como vivir.
Me acuerdo que, cuando era chico (y a veces no tanto), con determinados videojuegos los jugaba de manera que fueran más dificiles al pedo, porque así eran más divertidos... Le agregaba problemas o dificultades innecesarias, dejaba agujeros en el tetris para probar mi ingenio y mis formas de zafarlo, buscaba diferentes formas de morirme en algunos juegos en los que no era posible, le daba ventaja a los otros autitos en los juegos de carreras o me "olvidaba" de colectar ciertos items en juegos en los que sin eso no pasabas, para tener que volver a buscarlos.
Me doy cuenta que es mi forma de jugar en mi vida, no es que haga las cagadas a propósito, pero trato siempre, SIEMPRE de sacar algo bueno de cada una cuando pasan, algo que aunque sea se asemeje a lo divertido, algo que me permita aprender. Siempre y cuando esté jugando únicamente con mi vida.
Llegan momentos que me paro frente a dos caminos y (contrario de mi costumbre) elijo el irreversible. Algo así como en "El gran pez", cuando Edward se va del pueblo y, a diferencia del resto de la gente, precavida y calculadora, se deja llevar, y elige el otro camino, el misterioso, el que él necesitaba conocer para quedarse conforme, aún sabiendo que era peligroso y arriesgado, y que muy probablemente era una decisión inmadura, infantil y descabellada.
Pero él necesita eso y al igual que yo, de lo que decide no se arrepiente, nunca, sin importar los resultados que traiga.
"Contrario de mi costumbre" digo, porque suelo elegir la opción reversible como solución a cada problema, confiando y sabiendo que más adelante puedo volver a como las cosas eran antes, o tomar el otro camino con más seguridad, habiendolo investigado y pensado con tiempo.
Pero hay veces que no confío en el tiempo. Hay veces que la opción reversible sí, es segura, pero no promete. En cambio, la otra, la que no tiene vuelta atrás, es única. Es irrepetible. Promete y mucho, vale la pena y te vuela la cabeza. Hay veces que hay sólo dos momentos para hacer las cosas: ahora o nunca. Y ambos son irreversibles. Pero si elegís nunca, de esa sí te vas a arrepentir.
Hace un rato tuve una charla por teléfono, que me hizo (sin querer) pensar todas estas cuestiones. Ordenarlas mejor dicho. Llevaban meses dando vueltas por ahí y no había forma de encontrar las puntas y empezar a desenrroscar.
Sin embargo, (no se si gracias a quien me atendió, o a mi costumbre de hablar solo pero necesitar alguien que me escuche y me pregunte las cosas justas para darme cuenta que estaba todo ahí, simplemente que no sabía por donde correrlo), mi cabeza hoy a la noche colapsó. Me di cuenta de que, una vez más, como tantas otras, necesito un cambio. Que hay cosas que tengo que hacer ahora, y que son oportunidades que llegan y no puedo saludarlas de lejos. Que están ahí, que no pienso decir no, ni dejar que nada ni nadie me obligue a hacerlo.
Me di cuenta que estoy perdiendo tiempo en cosas que ya voy a poder retomar, que si bien ya perdí bastante, todavía tiene arreglo. Que me hago un favor (y seguramente se lo hago a otros, también) en perder un poquito más de tiempo con algo, pero ganar mucho más con otras cosas a cambio.
Me di cuenta que no importa cuán negado estoy, hay ciertas cosas que no puedo seguir negándome a mí mismo ni a nadie, que tengo que empezar a seguirlas y descubrir a donde me llevan, tropezarme si es necesario, intentando no caerme; levantarme si me caigo, y seguir. Me di cuenta que la opinión del resto en este caso me importa poco, sobre todo si es negativa o contraria a mi idea, no porque no quiera escucharla o no la tolere, sino porque no hay forma de hacerme cambiar de opinión. Por primera vez en bastante tiempo sé lo que quiero, sé que puedo tenerlo, sé cuando, donde... Sé quien. Sé como hacerlo, como lograrlo, y lo que no sé, es que forma va a ir tomando, pero esa es justamente la gracia. Y quiero saberlo. Y eso me hace sentir bien. Por primera vez (también) en mucho tiempo, estoy bien.
Balanceo y da positivo, no importa cuanto cargue del otro lado, o la balanza anda muy mal o eso tan chiquito de un lado tiene un peso mutante, porque me llena, me carga y me satura de alegría, y de necesidad de guardarlo en el bolsillo y no largarlo más. Estoy bien, y me alegra poder decirlo, me alegra poder escribir que descubrí algo que me hace bien y que me la voy a jugar por eso. Porque lo necesito, porque lo quiero, porque muchas veces lo extraño, y simplemente por la puta razón de que me hace bien.
Decidí cosas que no sólo ya había decidido, sino que sabía y sé total y completamente que son lo que quiero hacer. Pero me daba miedo las consecuencias, me daba miedo que me miren mal, que me lo reprochen, que no les guste. Me daba miedo que la idea de volar sea más una ilusión que una realidad. Me daba miedo todo eso y mil cosas más que seguro jamás supe ni voy a saber, necesitaría años para pensarlas y escribirlas todas. Y más años aún para convencerme de que no tengo que escuchar al miedo; de que no es un buen amigo.
Decidí cosas que sé que me van a hacer bien, al menos a largo plazo. Que sé que no me voy a arrepentir. Que espero que las entiendan, las acepten, me acompañen. Que las necesito para poder seguir. Que si la oportunidad está ahí adelante de mi naríz, qué estoy haciendo que no estiro la mano para agarrarla? Que quizás no sean tan importantes ni se merezcan semejante post, pero sentí que igual tenía que hacerlo, porque para mí son algo grande, un cambio importante, algo que no me había pasado, que no había sentido ni había necesitado, y que hoy sé y acepto que me la quiero jugar.
Que voy a dejar de dar vueltas. Me voy a dormir (o intentar), mañana empiezo una casi-nueva etapa. No son tan grandes los cambios, pero si marcan una (que yo sepa, y las que no sabré hasta que pasen!) consecuencia importante y que estoy dispuesto a aceptarla.Vale la pena, yo sé lo que les digo.
(No me ofende si en vez de mirarme feo me comprenden. De verdad, al que lo entienda mil gracias)
Fede.
.:.¿Por qué? II.:.
Ella me pregunto por qué publico lo que escribo, por qué siento esa necesidad de que esté en algún lado y por qué no simplemente lo escribo y guardo en algún rincón de mi máquina. Creo que mi respuesta fue algo como que, a veces, me gustaba que otros lean lo que tengo para decir porque capaz sin darme cuenta ayudo a alguien, o alguien se ilumina y descubre que su vida tiene solución. Capaz mi respuesta no fue esa y me falla la memoria, pero me gusta. Otras veces, escribo (y publico) porque siento la necesidad de descargarme, porque me pasa algo y no sé a quien contarselo y entonces decido contarselo a quien quiera saber, y así siento o pienso que finalmente alguien me lee (o "escucha"), aunque no esté seguro de que sea verdad, y ya no me siento tan solo ni tan aislado en mi mismo.
En realidad podría decirse que hay un motivo mucho más obvio y menos elaborado. Para qué escribe un escritor? Yo creo que simplemente necesita expresarse (como casi todo el mundo), pero también necesita que lo lean, gritarle al mundo su opinión sobre algo, o nada más contar una historia, un suceso de forma objetiva, o un momento desde un punto de vista más subjetivo y emocional. Para expresarse le basta con escribir en un cuaderno o bloc de notas..., pero que lo lean ya es otro tema. Dudo que Wilde o Shakespeare escribieran por plata, o Borges, y García Marquez, y Poe, sobre todo porque dudo que escribir les dejara mucho. Sin embargo lo hacían, cada uno escribia por lo suyo y sobre lo suyo, y tambien cada "escritor", cada amateur (y porqué no, cada blogger) lo hace por lo suyo, probablemente sin siquiera soñar llegar a ser como Wilde y toda la otra comitiva.
No es que yo me considere escritor (no digo que nunca haya soñado serlo, pero ese es otro tema, cuando el talento no está, no está; y no hay más vuelta que darle, y se termina uno conformando con lo que puede hacer) pero muchas veces siento como uno, y actuo idem. Si me enamoro, si estoy triste, si veo un perro o si me tomo una Coca, necesito contarlo porque estoy seguro (aunque no debería) de que va a haber alguien leyendo, alguien que quizás (quizás no) le importe. Y porque quizás (quizás no) produzca un cambio en esa persona, o deje una marca. Ya, ya, no digo que ver un perro y contarlo va a dejar algo grabado en quien me lea, no me refería a eso, pero sí cuando me derivo en boludeces profundas sobre la vida, la muerte, el amor, lo cotidiano, la naturaleza, mi forma de ser y mi forma de hacer...
Es como que nunca me había (ni habían) preguntado por qué. Por qué tengo un blog (varios), por qué siento la necesidad de publicar las cosas que escribo, por qué muchas veces me reprimo y decido no publicar otras (que no por eso quiere decir que no las escriba). Sé que hay más motivos de los que mencioné arriba (sé que son un ejemplo de esas cosas que cada tanto me reprimo, y por eso no pienso contarlo), simplemente son los que pensé cuando ella me preguntó, y ahora, mientras me acuerdo de la conversación de esa mañana y de los motivos que di (y los que olvidé dar). Y quería que quedaran en algún lado, quería que eso no se pierda, quería no olvidarme nunca la razón por la que una vez me senté frente a la compu y me abrí un blog. Porque dudo mucho que alguna vez escriba y publique un libro y mucho más dudo que gane algo con eso, pero sí estoy seguro de que un artista (es que de a poquito estoy aprendiendo a considerarme uno) nace de su necesidad de expresarse y contar cosas, y escribir es una de las tantas formas que encontré para eso. Que bueno que fue ese día, me hice un gran favor :)
En realidad podría decirse que hay un motivo mucho más obvio y menos elaborado. Para qué escribe un escritor? Yo creo que simplemente necesita expresarse (como casi todo el mundo), pero también necesita que lo lean, gritarle al mundo su opinión sobre algo, o nada más contar una historia, un suceso de forma objetiva, o un momento desde un punto de vista más subjetivo y emocional. Para expresarse le basta con escribir en un cuaderno o bloc de notas..., pero que lo lean ya es otro tema. Dudo que Wilde o Shakespeare escribieran por plata, o Borges, y García Marquez, y Poe, sobre todo porque dudo que escribir les dejara mucho. Sin embargo lo hacían, cada uno escribia por lo suyo y sobre lo suyo, y tambien cada "escritor", cada amateur (y porqué no, cada blogger) lo hace por lo suyo, probablemente sin siquiera soñar llegar a ser como Wilde y toda la otra comitiva.
No es que yo me considere escritor (no digo que nunca haya soñado serlo, pero ese es otro tema, cuando el talento no está, no está; y no hay más vuelta que darle, y se termina uno conformando con lo que puede hacer) pero muchas veces siento como uno, y actuo idem. Si me enamoro, si estoy triste, si veo un perro o si me tomo una Coca, necesito contarlo porque estoy seguro (aunque no debería) de que va a haber alguien leyendo, alguien que quizás (quizás no) le importe. Y porque quizás (quizás no) produzca un cambio en esa persona, o deje una marca. Ya, ya, no digo que ver un perro y contarlo va a dejar algo grabado en quien me lea, no me refería a eso, pero sí cuando me derivo en boludeces profundas sobre la vida, la muerte, el amor, lo cotidiano, la naturaleza, mi forma de ser y mi forma de hacer...
Es como que nunca me había (ni habían) preguntado por qué. Por qué tengo un blog (varios), por qué siento la necesidad de publicar las cosas que escribo, por qué muchas veces me reprimo y decido no publicar otras (que no por eso quiere decir que no las escriba). Sé que hay más motivos de los que mencioné arriba (sé que son un ejemplo de esas cosas que cada tanto me reprimo, y por eso no pienso contarlo), simplemente son los que pensé cuando ella me preguntó, y ahora, mientras me acuerdo de la conversación de esa mañana y de los motivos que di (y los que olvidé dar). Y quería que quedaran en algún lado, quería que eso no se pierda, quería no olvidarme nunca la razón por la que una vez me senté frente a la compu y me abrí un blog. Porque dudo mucho que alguna vez escriba y publique un libro y mucho más dudo que gane algo con eso, pero sí estoy seguro de que un artista (es que de a poquito estoy aprendiendo a considerarme uno) nace de su necesidad de expresarse y contar cosas, y escribir es una de las tantas formas que encontré para eso. Que bueno que fue ese día, me hice un gran favor :)
.:.Anti-Wishes.:.
No quiero perder tiempo pensando en vos, cuando puedo aprovecharlo teniendote al lado. No quiero alejarme con la excusa de que nos va a unir el destino, cuando sé perfectamente que hay que ayudarlo, que no le hace favores a nadie. No quiero atarte sabiendo que puedo darte una punta de la soga y que caminemos unidos simplemente por elección. No quiero verte con otro, porque sé que soy el mejor para vos. No quiero buscar a otra, porque sé que me hacés bien y sos, también, la mejor para mí. No quiero imaginarnos lejos, porque sé que estás más cerca de lo que ambos pensamos. No quiero perderme un solo abrazo, un solo mensaje, un solo segundo, una sola sonrisa ni una sola mirada. No quiero perderme. No quiero perderte.
30 de diciembre de 2009
Dis Fru Tar ( ! )
Pareciera que por algun motivo, todas las relaciones se desgastan. Nunca sabemos bien por qué, nunca sabemos si eso es justo para nosotros. Siempre se tienen las mayores expectativas y así como si nada todo cambio. Aunque no te des cuenta todo cambia cosntantemente. A veces para mejor, a veces para peor. Y cuando sentis que nada es lo mismo, la unica sensacion que tenes es de tristeza. No podia quedar todo como antes y mantener esa sonrisa que tenia? Y la respuesta es que no. Pero nunca vas a saber porque. Cada cambio en la vida te deja una enseñanza. Algo que siempre vas a tener presente. Pero cuando todo se termina, siempre quiero llorar. Llorar y no hacer otra cosa que eso. Por otro lado pienso, la vida es tan corta y la tengo que pasar llorando? La vida esta llena de etapas que vamos apsando con el transcurso del tiempo. Crecer implica ir pasando esas etapas. Solo Dios sabe si lo que hacemos nos va a aperjudicar o favorecer en el futuro. Pero como quien dice el que no arriesga, no gana. Y si termino perdiendo? La vida es dura y dificil. Tenemos muchos caminos y solo podemos elegir uno. Siempre nos podemos equivocar. Pero ante esa posibilidad, no llores. Pensa en que siempre quisiste lo mejor, en que fuiste feliz mucho tiempo. Disfruta que la vida es corta.
.:.Otro càpítulo de mi vida, otro año.:.
No es mucho ni poco , sólo es lo que saco de mi para ustedes, son sentimientos que tal vez no interecen, pero como me dieron ganas de sacarlos y escribirlos y hacerles entender que por mas que no sea importante para ustedes , para mi si , porque si se habla de ustedes ya el corazon me late mas fuerte. Como que al hablar de ustedes me hace feliz , me hace olvidar errores del pasado y espectativas del futuro, solo me interesan los recuerdos y el presente al lado suyo, un año mas esta por terminar, y al lado suyo, pasó rápido pero con tantas, muchísimas, incontables e incomparables anécdotas. Sólo pienso en este momento en ese día que armamos un cuento sin principio ni fin, sólo ocurrio de casualidad, de días tras días, horas tras horas y noches tras noches. Yo crecí junto a ustedes, me anime a hacer cosas que jamás, y sin ustedes me animaría. Pase más tiempo con ustedes que conmigo mismo, por más que no lo crean yo renuncio a la vida solo por un segundo con mis amigos, tan perfectos , únicos y especiales, suena exagerado pero es así, me adapte a todos y cada uno de ustedes y: ¿Saben qué? Eso me encanto, todos tan diferentes pero tan iguales al mismo tiempo, tantas caras espectativas de saber lo que soy por dentro y se vieron a ustedes; son mi interior, mi parte rebelde, mi parte sentimental, mi parte loca, mi parte felíz...Ustedes hicieron eso en mí, lo que los amo no se dan una ides. Lágrimas caen de mi al escribir esto, pero no porque los valla a perder, de mi parte aunque sea no, caen por la alegría que tengo y el agradecimiento a Dios por hacer que estemos juntos. Provocaron en mí lo que nadie pudo, me hicieron entender que nada es imposible, nada es inalcanzable, que los sueños se cumplen en algun momento, que son mi necesidad cuando estoy solo y soy el vaso lleno cuando estoy al lado suyo. La felicidad que tenemos juntos es una palabra abstracta, pero tiene tanto sentido que se hace realidad y provoca que el resto esté en el olvido, al estar con ustedes mi sonrisa es infinita y no se va de mi cara; la amargura, la tristesa y los problemas no existen, se van volando tan lejos como si nunca los hayamos pasado. Sí, con ustedes me olvido de todo, absolutamente todo porque caigo en lo más profundo de sus miradas, las bellezas de sus sonrisas y lo más sincero de sus corazones, cada vez que los veo las horas las olvido, mi cuerpo tiembla de alegría, mis ojos no los puedo quitar de verlos tan juntos y felíces, mi mente es un constan
te reproductor de imágenes y videos de cada cosa que pasamos juntos y mi corazón palpita como nunca lo hace. De la distancia y la eternidad no me preocupo porque están en mi corazón y no los sacaría ni los voy a sacar jamás.
Gracias por ser los motivos no conscientes que me hicieron ser yo, en la vida hubieron obstáculos y juntos los pasamos, inconsientemente nos ayudamos unos a los otros y seguimos, nada nos puede enfrentar, no existe nadie más que los ame tanto como yo, gracias por hacer de mí una persona como ustedes, son muchas cosas para decir que no alcanzaría la vida para escribir, los amo amigos. Buen comienzo de año!
Fede.
te reproductor de imágenes y videos de cada cosa que pasamos juntos y mi corazón palpita como nunca lo hace. De la distancia y la eternidad no me preocupo porque están en mi corazón y no los sacaría ni los voy a sacar jamás.
Gracias por ser los motivos no conscientes que me hicieron ser yo, en la vida hubieron obstáculos y juntos los pasamos, inconsientemente nos ayudamos unos a los otros y seguimos, nada nos puede enfrentar, no existe nadie más que los ame tanto como yo, gracias por hacer de mí una persona como ustedes, son muchas cosas para decir que no alcanzaría la vida para escribir, los amo amigos. Buen comienzo de año!
Fede.
27 de diciembre de 2009
.:.¿Quién siente: el corazón o la cabeza?.:.
El día me despertó como cualquier otro día, con un sms de Sofi. Todo marchó bien, tranquilo se podría decir, con el mismo rumbo fijo de la rutina, los mismos quehaceres, las mismas caras, las mismas actitudes, etc. Pero las 24hs del día no se tornaron iguales, después de un instante de bloqueo el mundo se dió vuelta en mí. Derepente mi cabeza se encontró con una gran cantidad de situaciones y momentos revolotando, los cuales tenían una pregunta en comun: "¿Qué pensas hacer?" Y yo muriendo, viviendo y muriendo otra vez... sin llegar a ninguna respuesta para dicha pregunta, sin llegar a una solución a mi problema, sin llegar a nada para poder estar bien.
¿Qué tengo en la cabeza? Problemas, confusiones, indecisiones, elecciones no ralizadas en su momento, reproches. A una persona revoloteando. Una idea de vida con esa persona, un sueño con esa persona, un futuro con esa persona que jamás se va a cumplir.
¿Qué tengo en el corazón? Dos sentimientos: uno que nunca murió y uno que empieza a nacer. INSEGURIDAD tengo! ¡¿Qué tengo que hacer?!
A vos te amo, a ella la quiero, no lo dudes. Pensé en qué fue lo que llevó la relación a un "final"... ¿Y sabés qué? A veces es preciso decir "no" cuando se tiene el alma herida. Porque el amor de los dos, el que una vez fue el mejor, hoy me lastima. Es preciso decir "no" cuando no existe otra salida para evitar el dolor, para evitar el rencor, del amor que hoy termina porque no supimos llevarlo adelante.
Me ahoga la angustia al decir esto, pero estoy pidiéndole a Dios que un buen amor se haga cargo de vos; y estoy buscando valor para este adiós... Yo no te olvido. Y así me quedo sin vos, me quiero morir por dentro. La vida sigue... ¿Qué será de mi vivir? ¿De mi sufrimiento? Alguna vez te vas a dar cuenta de cuanto te amo si me ves llorar por vos.
¿Qué tengo en la cabeza? Problemas, confusiones, indecisiones, elecciones no ralizadas en su momento, reproches. A una persona revoloteando. Una idea de vida con esa persona, un sueño con esa persona, un futuro con esa persona que jamás se va a cumplir.
¿Qué tengo en el corazón? Dos sentimientos: uno que nunca murió y uno que empieza a nacer. INSEGURIDAD tengo! ¡¿Qué tengo que hacer?!
A vos te amo, a ella la quiero, no lo dudes. Pensé en qué fue lo que llevó la relación a un "final"... ¿Y sabés qué? A veces es preciso decir "no" cuando se tiene el alma herida. Porque el amor de los dos, el que una vez fue el mejor, hoy me lastima. Es preciso decir "no" cuando no existe otra salida para evitar el dolor, para evitar el rencor, del amor que hoy termina porque no supimos llevarlo adelante.
Me ahoga la angustia al decir esto, pero estoy pidiéndole a Dios que un buen amor se haga cargo de vos; y estoy buscando valor para este adiós... Yo no te olvido. Y así me quedo sin vos, me quiero morir por dentro. La vida sigue... ¿Qué será de mi vivir? ¿De mi sufrimiento? Alguna vez te vas a dar cuenta de cuanto te amo si me ves llorar por vos.
23 de diciembre de 2009
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